Opinión #GerardoGutiérrez | 1-Noviembre-2026
Par de parpadeos clave
Gerardo Gutiérrez EN EL NORTE
01 noviembre 2026
El Monterrey no ganó un partido que le habría permitido escalar al menos dos posiciones por dos bajones mentales y tácticos, sosteniendo el 2-1 por escasos 3 minutos con 17 segundos, y manteniendo la ventaja de 3-2 por sólo 2 minutos con 54 segundos.
Primero por un exceso de confianza cuando creía haber hecho el trabajo más duro, pues en la primera media hora, solamente había podido generar siete acciones de área, pero del 31' al 45' duplicó su producción a 14 jugadas en ese corto lapso, rompió la línea de Tijuana, le dio frutos y el rival luego luego le castigó con contundencia y efectividad letal.
Después, al 56', la espectacular chilena de Ocampos que era el 3-2 y el mejor gol del torneo, sin exagerar, pareció llevar al Monterrey a otro clásico escenario de desatenciones, ante la gran emoción y efusividad, entonces Tijuana le empata de nuevo en lo que fue su única acción de área de todo el segundo tiempo, al 59'.
Así, cruzando muy poco el medio campo, generando apenas ocho acciones de área y siete de esas en los primeros 45', agazapado, Tijuana se llevó el punto por el que vino, que lo mantenía arriba de Rayados en la clasificación.
Después, al 56', la espectacular chilena de Ocampos que era el 3-2 y el mejor gol del torneo, sin exagerar, pareció llevar al Monterrey a otro clásico escenario de desatenciones, ante la gran emoción y efusividad, entonces Tijuana le empata de nuevo en lo que fue su única acción de área de todo el segundo tiempo, al 59'.
Así, cruzando muy poco el medio campo, generando apenas ocho acciones de área y siete de esas en los primeros 45', agazapado, Tijuana se llevó el punto por el que vino, que lo mantenía arriba de Rayados en la clasificación.
El Monterrey careció de contundencia y debió ser frustrante que con siete jugadas de área, Xolos le convierte los tres goles en sus únicos tres disparos (hubo un cuarto, que salió desviado), mientras que los albiazules, en 45 acciones de área (20 en el primer tiempo y 25 en el complemento), terminan 12 jugadas: seis tiros a portería y seis que salen desviados.
Sin duda, un promedio bastante bajo para un equipo que jugó desde el 61' con dos hombres referentes de área (Cuypers y De Nigris), que tuvo la posesión, que buscó proponer y que generó más, pero insisto, en ese par de parpadeos, el del exceso de confianza y el de no digerir tan pronto la emoción del golazo, Monterrey no pudo aprovechar sus últimos tres puntos que disputó en casa, pues le vienen dos salidas.
Rayados vuelve a demostrar que su peor enemigo es su propia irregularidad, errores de concentración, falta de manejo de momentos del partido; fue una oportunidad de oro desperdiciada por la fragilidad mental.
En cuanto a Tigres, a los tristes Tigres, era cuestión de tiempo, si no era en Pachuca, pudo ser ante Cruz Azul o América, que consumara un fracaso monumental que no requirió combinación de resultados, sino su propio accionar los llevó a terminar mal ante una pésima racha inicial de resultados, salidas inesperadas (Correa y Pizarro) y un rendimiento muy por debajo de las exigencias de su plantel sin resultar suficientes los ajustes en la dirección técnica ni resolutivas las contrataciones de refuerzos.
Ve uno marcar (por parte de Guerrero, ni abrazándolo) a Rondón en el 2-0; a Franco sin salir a apretar y dejar disparar desde muy lejos a Kenedy; al mismo Franco de la manera tan burda como arrastrándose da la patada y se gana la roja, exhibió a un equipo quebrado en lo mental y en lo futbolístico.
Mail: gerardo.gutierrez@elnorte.com
Sin duda, un promedio bastante bajo para un equipo que jugó desde el 61' con dos hombres referentes de área (Cuypers y De Nigris), que tuvo la posesión, que buscó proponer y que generó más, pero insisto, en ese par de parpadeos, el del exceso de confianza y el de no digerir tan pronto la emoción del golazo, Monterrey no pudo aprovechar sus últimos tres puntos que disputó en casa, pues le vienen dos salidas.
Rayados vuelve a demostrar que su peor enemigo es su propia irregularidad, errores de concentración, falta de manejo de momentos del partido; fue una oportunidad de oro desperdiciada por la fragilidad mental.
En cuanto a Tigres, a los tristes Tigres, era cuestión de tiempo, si no era en Pachuca, pudo ser ante Cruz Azul o América, que consumara un fracaso monumental que no requirió combinación de resultados, sino su propio accionar los llevó a terminar mal ante una pésima racha inicial de resultados, salidas inesperadas (Correa y Pizarro) y un rendimiento muy por debajo de las exigencias de su plantel sin resultar suficientes los ajustes en la dirección técnica ni resolutivas las contrataciones de refuerzos.
Ve uno marcar (por parte de Guerrero, ni abrazándolo) a Rondón en el 2-0; a Franco sin salir a apretar y dejar disparar desde muy lejos a Kenedy; al mismo Franco de la manera tan burda como arrastrándose da la patada y se gana la roja, exhibió a un equipo quebrado en lo mental y en lo futbolístico.
Mail: gerardo.gutierrez@elnorte.com
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