Opinión #RobertoGómezJunco | 7-Octubre-2026
Debacle tricolor
Roberto Gómez Junco EN REFORMA
07 octubre 2026
La Selección Mexicana cerró con otra derrota su lamentable serie de cuatro partidos amistosos.
Ante el representativo de Chile, los tricolores de Rafael Márquez ofrecieron la peor de sus actuaciones para así redondear el peor inicio de un ciclo mundialista que se recuerde en el "equipo de todos".
Increíblemente, después de la alentadora presentación ante la escuadra de Colombia se escribieron tres tristes páginas en este azaroso inicio.
Primero, con un cuadro alternativo que hizo lo que pudo ante el modesto conjunto peruano y terminó rescatando un gris empate.
Increíblemente, después de la alentadora presentación ante la escuadra de Colombia se escribieron tres tristes páginas en este azaroso inicio.
Primero, con un cuadro alternativo que hizo lo que pudo ante el modesto conjunto peruano y terminó rescatando un gris empate.
Después, con un equipo "de lujo" que ante su principal adversario, la Selección de Estados Unidos, tuvo lapsos de juego más que rescatables pero terminó derrumbándose.
Una vergonzosa derrota, aunque no tanto el desempeño, porque dicha derrota la decretaron garrafales errores individuales (Raúl Rangel, otra vez Rangel, Mateo Chávez y Diego Campillo), bien localizados y por lo tanto susceptibles de ser corregidos o erradicados.
Aunque ese contundente 3-0 a favor de los estadounidenses estuvo muy lejos de reflejar el futbol desplegado por ambos equipos en ese partido, según parece la importancia de dicha derrota hizo sus estragos y derivó en la peor de las cuatro actuaciones, ayer ante un mediano conjunto chileno que hasta terminó pareciendo un gran equipo.
Ya se sabe que este medio futbolero mexicano es propenso a los "análisis" resultadistas, porque desde hace rato se ha perdido por completo la capacidad para apreciar lo bueno cuando se pierde y reconocer lo malo cuando se gana.
Si pierdes todo estuvo mal y si ganas todo bien, porque lo importante es el resultado. Es imperdonable perder por cualquier motivo, porque lo primordial es ganar sin importar cómo. "Sesudos" diagnósticos en función del simple resultado.
Pero más allá de esa simplista visión, el problema surge cuando los malos resultados y el pobre desempeño van cabalmente de la mano, como sucedió ayer.
Por supuesto que en cada partido es importante el resultado, pero a largo plazo importa mucho más el desempeño que conduce al mismo, y en este caso lo alarmante es que dicho desempeño de esta Selección Mexicana ha sido cada vez peor.
Si ante los estadounidenses quedó la impresión de que la estrepitosa derrota era un tanto injusta, ayer ante los chilenos se quedó corta para reflejar el paupérrimo nivel del desmadejado equipo mexicano.
Es decir, que no hay cómo ni por qué soslayar que la tendencia en el funcionamiento tricolor es inquietantemente descendente.
¿Sabrán cómo revertirla?
¿Habrá quienes sepan cómo?
X: @rgomezjunco
Una vergonzosa derrota, aunque no tanto el desempeño, porque dicha derrota la decretaron garrafales errores individuales (Raúl Rangel, otra vez Rangel, Mateo Chávez y Diego Campillo), bien localizados y por lo tanto susceptibles de ser corregidos o erradicados.
Aunque ese contundente 3-0 a favor de los estadounidenses estuvo muy lejos de reflejar el futbol desplegado por ambos equipos en ese partido, según parece la importancia de dicha derrota hizo sus estragos y derivó en la peor de las cuatro actuaciones, ayer ante un mediano conjunto chileno que hasta terminó pareciendo un gran equipo.
Ya se sabe que este medio futbolero mexicano es propenso a los "análisis" resultadistas, porque desde hace rato se ha perdido por completo la capacidad para apreciar lo bueno cuando se pierde y reconocer lo malo cuando se gana.
Si pierdes todo estuvo mal y si ganas todo bien, porque lo importante es el resultado. Es imperdonable perder por cualquier motivo, porque lo primordial es ganar sin importar cómo. "Sesudos" diagnósticos en función del simple resultado.
Pero más allá de esa simplista visión, el problema surge cuando los malos resultados y el pobre desempeño van cabalmente de la mano, como sucedió ayer.
Por supuesto que en cada partido es importante el resultado, pero a largo plazo importa mucho más el desempeño que conduce al mismo, y en este caso lo alarmante es que dicho desempeño de esta Selección Mexicana ha sido cada vez peor.
Si ante los estadounidenses quedó la impresión de que la estrepitosa derrota era un tanto injusta, ayer ante los chilenos se quedó corta para reflejar el paupérrimo nivel del desmadejado equipo mexicano.
Es decir, que no hay cómo ni por qué soslayar que la tendencia en el funcionamiento tricolor es inquietantemente descendente.
¿Sabrán cómo revertirla?
¿Habrá quienes sepan cómo?
X: @rgomezjunco
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