Opinión #FranciscoJavierGonzález | 5-Octubre-2026
No es hora de dramas
Francisco Javier González EN REFORMA
05 octubre 2026
La Selección jugó como un reloj los primeros 25 minutos del partido contra Estados Unidos. Fue un instrumento de precisión que pudo combinar virtudes difíciles de conseguir: precisión, velocidad y fondo físico.
El problema de un reloj es que, con un engrane que falle, se puede descomponer todo el sistema. Es tal la perfección que se requiere para jugar como en ese primer cuarto del partido, que es fácil equivocarse.
A diferencia de una maquinaria, los futbolistas tienen emociones y se distraen. El gol que recibió a los 27 minutos en la primera llegada de Estados Unidos combinó una falla colectiva. Un balón perdido, una marca floja y un disparo por el que Talavera duda y favorece el tanto.
Cuando cayó ese gol, México jugaba mejor. Cuando cayó el tercero, ya no sabía a qué jugaba.
A diferencia de una maquinaria, los futbolistas tienen emociones y se distraen. El gol que recibió a los 27 minutos en la primera llegada de Estados Unidos combinó una falla colectiva. Un balón perdido, una marca floja y un disparo por el que Talavera duda y favorece el tanto.
Cuando cayó ese gol, México jugaba mejor. Cuando cayó el tercero, ya no sabía a qué jugaba.
Además de los errores puntuales de "Tala" Rangel y de Campillo en los siguientes goles, todo el equipo estaba fallando. Si en los primeros 25 minutos recordados todos lucían, en los restantes todos reprobaron.
Las virtudes mexicanas desaparecieron. Se mantuvo el entusiasmo, pero se perdió la brújula. Imposible no pensar en un declive que pasó también por lo mental.
El descontrol y la desconfianza reaparecieron, dando paso a esas falencias, entre las que la expulsión de Chávez fue punto culminante. Más allá de la reacción histriónica de Berhalter, quien había empujado primero a Mateo, le hizo saber que no hay que atorarse en el colmillo de gente más experimentada que él. No se le olvidará nunca que debe controlar los impulsos y los nervios ante cualquier provocación. La decisión del árbitro nunca estará en sus manos.
Con los momentos críticos que vivió México, ¿hay que renunciar a la construcción de un equipo que jugó con ese brillo durante casi media hora?
No. Debe tomar riesgos, intentar que ningún engrane falle, dominar los atributos que contra Colombia y en ese primer tiempo se ganaron el aplauso.
Pero sí necesita algo crucial: responder con criterio cuando las cosas rueden mal y arriesgar menos en el toque de balón. Desde "Tala" Rangel hasta el último delantero. No siempre se puede salir jugando porque el adversario observa y descubre los patrones de juego. Acto seguido, los desactiva.
La entereza no se entrena, pero se adquiere con la experiencia, los tropezones y las veces que cada uno se levante o sea incapaz de hacerlo.
En eso está la selección. En un proceso que incluye noches desagradables como la del sábado, errores decisivos y partidos que vienen para corregirlos.
Prueba y error. Prueba y error una y otra vez hasta que el funcionamiento quede afinado y listo para dar los siguientes pasos.
Hoy cabe la decepción, el desencanto y la rabia. Pero no el drama. No es momento de destruir nada.
El primer mensaje de lo que viene lo enviará Rafa en la alineación de mañana contra Chile.
Es el primero que no puede dejar de confiar; tiene que convencer hacia dentro y hacia fuera del vestidor.
X: @FJG_TD
Las virtudes mexicanas desaparecieron. Se mantuvo el entusiasmo, pero se perdió la brújula. Imposible no pensar en un declive que pasó también por lo mental.
El descontrol y la desconfianza reaparecieron, dando paso a esas falencias, entre las que la expulsión de Chávez fue punto culminante. Más allá de la reacción histriónica de Berhalter, quien había empujado primero a Mateo, le hizo saber que no hay que atorarse en el colmillo de gente más experimentada que él. No se le olvidará nunca que debe controlar los impulsos y los nervios ante cualquier provocación. La decisión del árbitro nunca estará en sus manos.
Con los momentos críticos que vivió México, ¿hay que renunciar a la construcción de un equipo que jugó con ese brillo durante casi media hora?
No. Debe tomar riesgos, intentar que ningún engrane falle, dominar los atributos que contra Colombia y en ese primer tiempo se ganaron el aplauso.
Pero sí necesita algo crucial: responder con criterio cuando las cosas rueden mal y arriesgar menos en el toque de balón. Desde "Tala" Rangel hasta el último delantero. No siempre se puede salir jugando porque el adversario observa y descubre los patrones de juego. Acto seguido, los desactiva.
La entereza no se entrena, pero se adquiere con la experiencia, los tropezones y las veces que cada uno se levante o sea incapaz de hacerlo.
En eso está la selección. En un proceso que incluye noches desagradables como la del sábado, errores decisivos y partidos que vienen para corregirlos.
Prueba y error. Prueba y error una y otra vez hasta que el funcionamiento quede afinado y listo para dar los siguientes pasos.
Hoy cabe la decepción, el desencanto y la rabia. Pero no el drama. No es momento de destruir nada.
El primer mensaje de lo que viene lo enviará Rafa en la alineación de mañana contra Chile.
Es el primero que no puede dejar de confiar; tiene que convencer hacia dentro y hacia fuera del vestidor.
X: @FJG_TD
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