Opinión #FranciscoJavierGonzález | 1-Octubre-2026
La imperdonable trampa
Francisco Javier González EN REFORMA
01 octubre 2026
La derrota puede olvidarse, pero la trampa no. Máxime, cuando se ha cometido durante tantos años.
Yo me sentí bobo cuando en enero de 2013 vi la entrevista en la que Lance Armstrong, uno de los mejores ciclistas de todos los tiempos, le confesó a Oprah Winfrey que gran parte de sus triunfos los logró dopado. Se derrumbó uno de mis ídolos.
Millones de personas compramos las pulseras amarillas Livestrong que había lanzado al mercado porque las asociamos con su hasta entonces impecable nombre y porque era una manera de apoyar la lucha contra el cáncer.
También había leído su libro, el primero de ellos, en el que relata cómo venció el cáncer testicular que padeció. Vuelta a la vida, se llama.
Millones de personas compramos las pulseras amarillas Livestrong que había lanzado al mercado porque las asociamos con su hasta entonces impecable nombre y porque era una manera de apoyar la lucha contra el cáncer.
También había leído su libro, el primero de ellos, en el que relata cómo venció el cáncer testicular que padeció. Vuelta a la vida, se llama.
Durante un buen tiempo, no quise saber nada de Armstrong porque no solamente había engañado a sus adversarios, a los médicos y a las autoridades. También quienes lo admirábamos sufrimos el embuste. Sus cosas buenas, como su labor altruista, fueron borradas de un plumazo. Ya todo era malo. Las etiquetas son extremas.
Algo similar sucedió cuando Ben Johnson dio positivo por Nandrolona al día siguiente de su carrera del siglo contra Carl Lewis en los Olímpicos de Seúl. El vencedor nos había timado. Al menos lo supimos rápido. Casos como el de Marion Jones, tardaron siete años en descubrirse. Su llanto incesante ante las cámaras que difundieron su confesión por haber participado con una sustancia sintética no detectable en Sídney 2000 no nos ablandó el corazón.
Los 114 cargos contra el Manchester City por otro caso de doping, éste financiero, hacen sentir algo parecido. No se hizo trampa en la cancha. El equipo del futbol maravilloso que Pep Guardiola hizo inmortal corre el riesgo de morir, sin embargo.
No compró árbitros, no incurrió en faltas a los códigos del deporte. Pero infringió -aparentemente hasta que exista un veredicto- las reglas financieras de la Premier League.
Hizo uso de dinero prohibido porque manipuló cifras, contratos y conceptos, haciendo trizas el fair play financiero. Lo habría hecho bajo mecanismos diseñados con premeditación, alevosía y ventaja.
La trama incluye testigos acusados de dar declaraciones falsas ante la Comisión que investiga el caso.
Los antecedentes invitan a pensar mal. Por situaciones similares habían condenado al club con una sanción que luego le fue retirada hace algunos años. Pero el proceso está en desarrollo.
Manchester City podría ser desterrado a categorías de ascenso. Hay quien dice que eso no sería suficiente.
Mientras el club desmiente todo lo dicho y alista su apelación, la línea aérea que patrocina al club amenaza con demandar a la Premier League por insinuar que su aportación se hizo con trampas.
El futbol del City, las llegadas a la meta de Armstrong y las carreras de Marion Jones nos emocionaron. En el fondo, deseo que el City demuestre lo que dice para que la traición no manche un futbol inolvidable que pasaría al olvido.
X: @FJG_TD
Algo similar sucedió cuando Ben Johnson dio positivo por Nandrolona al día siguiente de su carrera del siglo contra Carl Lewis en los Olímpicos de Seúl. El vencedor nos había timado. Al menos lo supimos rápido. Casos como el de Marion Jones, tardaron siete años en descubrirse. Su llanto incesante ante las cámaras que difundieron su confesión por haber participado con una sustancia sintética no detectable en Sídney 2000 no nos ablandó el corazón.
Los 114 cargos contra el Manchester City por otro caso de doping, éste financiero, hacen sentir algo parecido. No se hizo trampa en la cancha. El equipo del futbol maravilloso que Pep Guardiola hizo inmortal corre el riesgo de morir, sin embargo.
No compró árbitros, no incurrió en faltas a los códigos del deporte. Pero infringió -aparentemente hasta que exista un veredicto- las reglas financieras de la Premier League.
Hizo uso de dinero prohibido porque manipuló cifras, contratos y conceptos, haciendo trizas el fair play financiero. Lo habría hecho bajo mecanismos diseñados con premeditación, alevosía y ventaja.
La trama incluye testigos acusados de dar declaraciones falsas ante la Comisión que investiga el caso.
Los antecedentes invitan a pensar mal. Por situaciones similares habían condenado al club con una sanción que luego le fue retirada hace algunos años. Pero el proceso está en desarrollo.
Manchester City podría ser desterrado a categorías de ascenso. Hay quien dice que eso no sería suficiente.
Mientras el club desmiente todo lo dicho y alista su apelación, la línea aérea que patrocina al club amenaza con demandar a la Premier League por insinuar que su aportación se hizo con trampas.
El futbol del City, las llegadas a la meta de Armstrong y las carreras de Marion Jones nos emocionaron. En el fondo, deseo que el City demuestre lo que dice para que la traición no manche un futbol inolvidable que pasaría al olvido.
X: @FJG_TD
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