Columna #SanCadilla | 3-Septiembre-2026
Fichita
San Cadilla EN MURAL
03 septiembre 2026
¿Se acuerdan de Dieter Villalpando? Ok, pues yo tampoco mucho que digamos, pero bueno, ahí les va.
Hay nombres de jugadores que, cuando se te vienen a la mente, recuerdas sus títulos, goles o cualquier virtud. Otros que fueron matangas: te acuerdas de cualquier pifia o de que eran un mal refuerzo, peeero... ¡luego hay otros como este muchacho Villalpando!
Ese sí se cuece aparte, dirían mis tías en Sancatitlán, porque nomás se le menciona y aparece un escándalo de por medio.
Ahora volvió a quedar en el ojo del huracán porque lo balconearon por presuntamente buscar involucrarse en apuestas deportivas. ¡Toinggg!
Ese sí se cuece aparte, dirían mis tías en Sancatitlán, porque nomás se le menciona y aparece un escándalo de por medio.
Ahora volvió a quedar en el ojo del huracán porque lo balconearon por presuntamente buscar involucrarse en apuestas deportivas. ¡Toinggg!
Si se acredita eso, estamos hablando de algo gravísimo para cualquier futbolista profesional.
Lo peor de todo es que Villalpando nomás no entiende ni respeta su profesión. Aunque propios y extraños le digan y le imploren, a él le valen tres cacahuates su "carrera", por ser amables con el término.
Y es que da pena ajena la "trayectoria" de este angelito.
Pasó por Chivas, Atlas y varios clubes de Primera División, pero nunca estuvo a la altura de las oportunidades que gozó.
Eso sí, para los escándalos se pintó solito. ¡Qué chulada!
En Chivas lo corrieron por la grave acusación de abuso sexual, tras irse de peda en plena pandemia. Y otros, de plano, lo recuerdan por aquella discusión con "El Pollo" Briseño.
Queda claro que aquella vez fue más que revelador que Villalpando se burlara del defensa llamándolo "malo". Y miren que la trayectoria y el palmarés de uno y otro jugador son más que distantes.
Porque para consolidarse en Primera División no basta con tener condiciones, como las tenía Dieter, si nunca se comportó como un profesional.
Ahora, jugando en Tepatitlán, de la Liga de Expansión, vuelve a aparecer relacionado con una situación de apuestas que, de comprobarse, sería de las más delicadas que puede enfrentar un pateabalón.
No queda duda de que hay maderas que nomás no agarran el barniz.
A LA ESPERA
No hay nada peor que la incertidumbre. En cualquier ámbito de la vida, el no saber qué va a pasar es una de las sensaciones de mayor impotencia, porque se trata de eventos que sucederán y no se pueden controlar. No, no, no es que le ande jugando al tío Sanca graduado en filosofía, ni mucho menos.
Parece que en el caso del Atlas no hay marcha atrás con la decisión del técnico Hernán Crespo respecto a traer un refuerzo extranjero más, y se trata de Kevin Zenón, mediocampista argentino de Boca Juniors.
Ayer, durante la conferencia de prensa, Ponchito González reconoció que en este momento no hay nadie seguro en los Rooojinegros debido al tema de la eventual llegada de otro jugador que, por ende, generará la baja obligatoria de uno de los extranjeros. Todo indica que podría ser Rodrigo Schlegel o Manuel Capasso; incluso, por ahí ha aparecido el nombre de Ryan Mmaee. Ya veremos de quién se trata.
Más allá de que Ponchito haya sido políticamente correcto y diga compartir la filosofía de su técnico en cuanto a que el nuevo proyecto del Atlas con los PRODIS aspira a cosas grandes y, por lo tanto, debe trabajar diferente a como se hacía en el pasado, es un hecho que hay preocupación, independientemente de que, sin duda, la llegada de alguien nuevo también obliga a redoblar esfuerzos para ser más competitivos, cada uno en su puesto.
Sinceramente, es algo que ya habíamos hablado: mover a otro jugador, como ya se hizo recientemente con la salida de Gustavo Ferrareis para darle entrada a Adonis Frías, resulta una apuesta muuuy arriesgada de parte de Crespo.
Veremos si todo este ambiente de poca certeza con el futuro inmediato aporta a elevar el nivel de competencia o, de plano, tantos ajustes cuando el torneo ya está avanzado terminan por perjudicar.
¿Ustedes qué opinan, mis filosos?
Mail: san.cadilla@mural.com.mx
X: @SanCadilla
Lo peor de todo es que Villalpando nomás no entiende ni respeta su profesión. Aunque propios y extraños le digan y le imploren, a él le valen tres cacahuates su "carrera", por ser amables con el término.
Y es que da pena ajena la "trayectoria" de este angelito.
Pasó por Chivas, Atlas y varios clubes de Primera División, pero nunca estuvo a la altura de las oportunidades que gozó.
Eso sí, para los escándalos se pintó solito. ¡Qué chulada!
En Chivas lo corrieron por la grave acusación de abuso sexual, tras irse de peda en plena pandemia. Y otros, de plano, lo recuerdan por aquella discusión con "El Pollo" Briseño.
Queda claro que aquella vez fue más que revelador que Villalpando se burlara del defensa llamándolo "malo". Y miren que la trayectoria y el palmarés de uno y otro jugador son más que distantes.
Porque para consolidarse en Primera División no basta con tener condiciones, como las tenía Dieter, si nunca se comportó como un profesional.
Ahora, jugando en Tepatitlán, de la Liga de Expansión, vuelve a aparecer relacionado con una situación de apuestas que, de comprobarse, sería de las más delicadas que puede enfrentar un pateabalón.
No queda duda de que hay maderas que nomás no agarran el barniz.
A LA ESPERA
No hay nada peor que la incertidumbre. En cualquier ámbito de la vida, el no saber qué va a pasar es una de las sensaciones de mayor impotencia, porque se trata de eventos que sucederán y no se pueden controlar. No, no, no es que le ande jugando al tío Sanca graduado en filosofía, ni mucho menos.
Parece que en el caso del Atlas no hay marcha atrás con la decisión del técnico Hernán Crespo respecto a traer un refuerzo extranjero más, y se trata de Kevin Zenón, mediocampista argentino de Boca Juniors.
Ayer, durante la conferencia de prensa, Ponchito González reconoció que en este momento no hay nadie seguro en los Rooojinegros debido al tema de la eventual llegada de otro jugador que, por ende, generará la baja obligatoria de uno de los extranjeros. Todo indica que podría ser Rodrigo Schlegel o Manuel Capasso; incluso, por ahí ha aparecido el nombre de Ryan Mmaee. Ya veremos de quién se trata.
Más allá de que Ponchito haya sido políticamente correcto y diga compartir la filosofía de su técnico en cuanto a que el nuevo proyecto del Atlas con los PRODIS aspira a cosas grandes y, por lo tanto, debe trabajar diferente a como se hacía en el pasado, es un hecho que hay preocupación, independientemente de que, sin duda, la llegada de alguien nuevo también obliga a redoblar esfuerzos para ser más competitivos, cada uno en su puesto.
Sinceramente, es algo que ya habíamos hablado: mover a otro jugador, como ya se hizo recientemente con la salida de Gustavo Ferrareis para darle entrada a Adonis Frías, resulta una apuesta muuuy arriesgada de parte de Crespo.
Veremos si todo este ambiente de poca certeza con el futuro inmediato aporta a elevar el nivel de competencia o, de plano, tantos ajustes cuando el torneo ya está avanzado terminan por perjudicar.
¿Ustedes qué opinan, mis filosos?
Mail: san.cadilla@mural.com.mx
X: @SanCadilla
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