Opinión #FranciscoJavierGonzález | 06 -Agosto-2026
FIFA: la historia del poder
Francisco Javier González EN REFORMA
06 agosto 2026
En el futbol, como en todo, los enconos aparecieron cuando acumuló poder.
La vida de la FIFA había sido plácida desde su fundación hasta que en 1974, alterando la normalidad, un directivo no europeo llegó a su presidencia.
Joao Havelange, conocedor de la inconformidad de los países africanos que estaban marginados de los mundiales, les endulzó el oído. Prometió darle importancia al Continente y acumuló con esos y otros votos los suficientes para llegar a la silla.
No hizo nada ilegal. Y en efecto, ha sido hasta la fecha el único presidente del organismo que no nació en Europa.
Joao Havelange, conocedor de la inconformidad de los países africanos que estaban marginados de los mundiales, les endulzó el oído. Prometió darle importancia al Continente y acumuló con esos y otros votos los suficientes para llegar a la silla.
No hizo nada ilegal. Y en efecto, ha sido hasta la fecha el único presidente del organismo que no nació en Europa.
Joseph Blatter, su secretario general, lo relevó de manera planeada y pacífica en 1998. Pero ahí empezaron los problemas.
En 2002, poco antes del inicio de la Copa del Mundo de Corea-Japón, su secretario general, Michel Zen-Ruffinen, denunció actos de corrupción de Blatter en la reunión del Comité Ejecutivo.
Cinco de los siete vicepresidentes de FIFA exigieron su dimisión, pero tras horas de encerrona, la canjearon por un informe escrito que explicara los asuntos puestos en duda.
Un hombre clave en el manejo de la crisis fue Julio Grondona, uno de los vicepresidentes y titular de la Asociación de Futbol de Argentina. Un rey que no necesitaba corona para ostentar su inmenso poder. Fue determinante para que todo volviera a la normalidad. Zen-Ruffinen salió del organismo.
Los escándalos de corrupción de 2015 terminaron el mandato de Blatter y provocaron el arresto de 7 altos funcionarios de la FIFA.
Blatter logró multiplicar los ingresos del organismo durante su gestión. Ya se trataba de una transnacional multimillonaria.
Gianni Infantino, que había sido secretario general de la UEFA durante 7 años, ganó las elecciones a la salida de Blatter.
Desde Joseph, hablar de la FIFA es hablar de poder. Y donde este existe, hay pugnas, traiciones, confabulaciones y, sobre todo, intereses.
La UEFA tiene pleitos con la FIFA desde hace muchos años. Aunado a los excesos de partidos y torneos que ha forzado Infantino sin consultar a los clubes, que son los propietarios del contrato de los futbolistas, la oportunidad se pinta calva.
Pero más aún, cuando el presidente de la FIFA, sobreexpuesto a afinidades políticas, dejó invadir terrenos antes vedados para los políticos.
La propuesta de vender un porcentaje de los ingresos de los Mundiales a inversionistas fue imprudente. Pero no dejaba de ser eso: una propuesta.
El Mundial más maravilloso de la historia tuvo que ver con ideas de Infantino que parecían locas. Los 48 equipos, los tres países, la manera de organizarlo con las tensiones mundiales que tienen que ver con Estados Unidos.
Pero tuvo sus puntos negros que encendieron más los ánimos adversarios. Los precios, las visas, la intromisión de Donald Trump hasta en la foto del campeón.
No habrá catástrofe. El futbol saldrá ileso de este trance porque es más importante que las pugnas. Así ha sido, y así será.
X: @FJG_TD
En 2002, poco antes del inicio de la Copa del Mundo de Corea-Japón, su secretario general, Michel Zen-Ruffinen, denunció actos de corrupción de Blatter en la reunión del Comité Ejecutivo.
Cinco de los siete vicepresidentes de FIFA exigieron su dimisión, pero tras horas de encerrona, la canjearon por un informe escrito que explicara los asuntos puestos en duda.
Un hombre clave en el manejo de la crisis fue Julio Grondona, uno de los vicepresidentes y titular de la Asociación de Futbol de Argentina. Un rey que no necesitaba corona para ostentar su inmenso poder. Fue determinante para que todo volviera a la normalidad. Zen-Ruffinen salió del organismo.
Los escándalos de corrupción de 2015 terminaron el mandato de Blatter y provocaron el arresto de 7 altos funcionarios de la FIFA.
Blatter logró multiplicar los ingresos del organismo durante su gestión. Ya se trataba de una transnacional multimillonaria.
Gianni Infantino, que había sido secretario general de la UEFA durante 7 años, ganó las elecciones a la salida de Blatter.
Desde Joseph, hablar de la FIFA es hablar de poder. Y donde este existe, hay pugnas, traiciones, confabulaciones y, sobre todo, intereses.
La UEFA tiene pleitos con la FIFA desde hace muchos años. Aunado a los excesos de partidos y torneos que ha forzado Infantino sin consultar a los clubes, que son los propietarios del contrato de los futbolistas, la oportunidad se pinta calva.
Pero más aún, cuando el presidente de la FIFA, sobreexpuesto a afinidades políticas, dejó invadir terrenos antes vedados para los políticos.
La propuesta de vender un porcentaje de los ingresos de los Mundiales a inversionistas fue imprudente. Pero no dejaba de ser eso: una propuesta.
El Mundial más maravilloso de la historia tuvo que ver con ideas de Infantino que parecían locas. Los 48 equipos, los tres países, la manera de organizarlo con las tensiones mundiales que tienen que ver con Estados Unidos.
Pero tuvo sus puntos negros que encendieron más los ánimos adversarios. Los precios, las visas, la intromisión de Donald Trump hasta en la foto del campeón.
No habrá catástrofe. El futbol saldrá ileso de este trance porque es más importante que las pugnas. Así ha sido, y así será.
X: @FJG_TD
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