Opinión #GerardoGutiérrez | 17-Julio-2026
Suicidio en la frontera
Gerardo Gutiérrez EN EL NORTE
17 julio 2026
Tigres sufrió un colapso en los minutos finales, ya en la reposición, y un empate que estaba sacando jugando todo el segundo tiempo con un jugador menos, se vino abajo en un inicio de torneo marcado por la adversidad, errores, desatenciones y un acto de indisciplina terminaron pesando más en el 1-3 en Tijuana.
Con un gol de Ozziel al 56', Tigres estaba mostrando capacidad de reacción luego de un primer tiempo en el que reciben un gol evitable, en una jugada que pudo ser controlada en el área al 31', y después, una desconcentración de Rodrigo Aguirre, quien estrena la roja por la controversial "Ley Prestianni" de cubrirse la boca en una situación de conflicto con Alejandro Gómez.
Con el 1-1, ninguno hallaba cómo, parecía no notarse que Tijuana tenía un jugador de más, pero el descontrol total vino dentro de los 7' anunciados para la reposición, cuando los felinos caen por sus propios errores, bastante infantiles; un penal imprudente en una patada del juvenil Ordóñez a Preciado y un error en la salida donde Gorriarán rebota una pelota en la rodilla de Mourad, tomando a Nahuel fuera de su área.
Con la expulsión, Tigres careció de variantes ofensivas, el equipo lució impreciso, falto de profundidad y contundencia y no tenía respuestas en la banca donde Vigón, Sánchez Purata y el portero suplente eran los de más experiencia, pues los otros siete eran juveniles.
Con el 1-1, ninguno hallaba cómo, parecía no notarse que Tijuana tenía un jugador de más, pero el descontrol total vino dentro de los 7' anunciados para la reposición, cuando los felinos caen por sus propios errores, bastante infantiles; un penal imprudente en una patada del juvenil Ordóñez a Preciado y un error en la salida donde Gorriarán rebota una pelota en la rodilla de Mourad, tomando a Nahuel fuera de su área.
Con la expulsión, Tigres careció de variantes ofensivas, el equipo lució impreciso, falto de profundidad y contundencia y no tenía respuestas en la banca donde Vigón, Sánchez Purata y el portero suplente eran los de más experiencia, pues los otros siete eran juveniles.
Así, errores propios terminan explicando esta derrota, desde el balón centrado por Ortiz por la izquierda que techa a Rómulo y dejan botar, terminando en pase de Padilla para Árciga, la indisciplina de Aguirre minutos antes del descanso y las desatenciones finales con la que Tigres cavó su propia tumba en un inaceptable cierre de partido cuando se tira por la borda el esfuerzo colectivo para rescatar un empate.
Perder por errores propios muy puntuales y no por superioridad del rival es lo peor de las derrotas y sin duda que este suicido deportivo deja mucha frustración y puede significar un golpe letal a la confianza.
Correo: gerardo.gutierrez@elnorte.com
Perder por errores propios muy puntuales y no por superioridad del rival es lo peor de las derrotas y sin duda que este suicido deportivo deja mucha frustración y puede significar un golpe letal a la confianza.
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