Opinión #DavidFaitelson | 17-Julio-2026
Nada puede salir mal...
David Faitelson EN REFORMA
17 julio 2026
Nada puede salir mal o, al menos, eso parece.
El futbol no es perfecto. Es más, vive permanentemente del acierto de uno y de la equivocación del otro, pero cuando España y Argentina se encuentren el domingo a las afueras de Nueva York, habrá una ligera esperanza de que lo sea.
El juego que plantea uno, con base a la calidad técnica y a la inteligencia. El juego que propone el otro, basado más en el corazón que en las piernas.
El futbol de Messi -quizá el mejor de la historia- y el futbol de equipo de España -tal vez la mejor expresión colectiva del juego desde la "Naranja Mecánica" de Cruyff en los 70-. A todo eso nos enfrentamos a las orillas del Hudson. A que el futbol alcance las dimensiones de algo perfecto.
El juego que plantea uno, con base a la calidad técnica y a la inteligencia. El juego que propone el otro, basado más en el corazón que en las piernas.
El futbol de Messi -quizá el mejor de la historia- y el futbol de equipo de España -tal vez la mejor expresión colectiva del juego desde la "Naranja Mecánica" de Cruyff en los 70-. A todo eso nos enfrentamos a las orillas del Hudson. A que el futbol alcance las dimensiones de algo perfecto.
España toca y toca la pelota. Me dicen que no es, para nada, "el tiqui-taca" del Barcelona, pero yo juro que, aunque por momentos parezca menos vertical y explosivo, es lo mismo.
Un juego de posicionamiento sobre la cancha, como si fuese un tablero de ajedrez, siempre teniendo al balón como el "rey", al que hay que resguardar y proteger.
Esta España es, además, solidaria y sólida en materia defensiva -solo ha permitido un gol en 7 juegos mundialistas-. Y es un cuadro que aspira a encontrar, en algún momento -lo ha tenido a esbozos- la potencia y espectacularidad del "chico maravilla", Lamine Yamal.
"Todos nuestros rivales son Selecciones", explica el entrenador Luis de la Fuente. "Nosotros somos un equipo".
Argentina tiene en el corazón a su músculo más afilado. Y no solo es correr y luchar -ha jugado dos tiempos extras en los siete juegos que le han traído hasta acá- sino que nadie como ellos para involucrar los sentimientos en el juego y manejarlos siempre a su favor.
Tienen a Messi, sí, quien por cierto es el primero en dar la muestra y dejar hasta la última gota de sudor en la cancha, pero también tienen un equipo que deja los egos de lado, que se concentra, que se cierra como grupo y que no permite vacilaciones.
Cuando los argentinos se perfilan por algo, no paran hasta conseguirlo. Yo quiero ver quién es "el valiente" que les arrebatará el trofeo.
Ni en el futbol ni en la vida misma existe la perfección. Los que sí podrían parecer perfectos son los elementos que rodean a esta Final.
El Campeón de Europa ante el Campeón de América. Un cuadro que aprecia en el juego asociativo a su mayor virtud y otro que tiene un líder -como el que nadie tiene- y que se unen alrededor de él. La fineza y pulcritud de escuela del Barcelona contra la escuela picaresca e ingeniosa del futbol sudamericano.
No tengo un claro favorito. No lo encuentro, no lo siento, no lo vislumbro. Lo único que sé es que nada puede salir mal el domingo.
X: @DavidFaitelson_
Un juego de posicionamiento sobre la cancha, como si fuese un tablero de ajedrez, siempre teniendo al balón como el "rey", al que hay que resguardar y proteger.
Esta España es, además, solidaria y sólida en materia defensiva -solo ha permitido un gol en 7 juegos mundialistas-. Y es un cuadro que aspira a encontrar, en algún momento -lo ha tenido a esbozos- la potencia y espectacularidad del "chico maravilla", Lamine Yamal.
"Todos nuestros rivales son Selecciones", explica el entrenador Luis de la Fuente. "Nosotros somos un equipo".
Argentina tiene en el corazón a su músculo más afilado. Y no solo es correr y luchar -ha jugado dos tiempos extras en los siete juegos que le han traído hasta acá- sino que nadie como ellos para involucrar los sentimientos en el juego y manejarlos siempre a su favor.
Tienen a Messi, sí, quien por cierto es el primero en dar la muestra y dejar hasta la última gota de sudor en la cancha, pero también tienen un equipo que deja los egos de lado, que se concentra, que se cierra como grupo y que no permite vacilaciones.
Cuando los argentinos se perfilan por algo, no paran hasta conseguirlo. Yo quiero ver quién es "el valiente" que les arrebatará el trofeo.
Ni en el futbol ni en la vida misma existe la perfección. Los que sí podrían parecer perfectos son los elementos que rodean a esta Final.
El Campeón de Europa ante el Campeón de América. Un cuadro que aprecia en el juego asociativo a su mayor virtud y otro que tiene un líder -como el que nadie tiene- y que se unen alrededor de él. La fineza y pulcritud de escuela del Barcelona contra la escuela picaresca e ingeniosa del futbol sudamericano.
No tengo un claro favorito. No lo encuentro, no lo siento, no lo vislumbro. Lo único que sé es que nada puede salir mal el domingo.
X: @DavidFaitelson_
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