Columna #ReformaSanCa | 30-Julio-2026
Copa Oro ¿en México?
San Cadilla EN REFORMA
30 julio 2026
Después de ver la magia que se logró en el Mundial 2026 entre la afición y la Selección Nacional, me cuentan que hay muchas posibilidades de que la Copa Oro vuelva a México.
La puerta está abierta de parte de la Concacaf y las próximas semanas serán cruciales para que la Federación Mexicana de Futbol inicie las negociaciones.
El evento tendría que dividirse en dos sedes, México y Estados Unidos. El Estadio Banorte sería la casa del Tricolor, que nuevamente se reencontraría con sus seguidores.
Para el técnico, Rafael Márquez, sería su primera prueba de fuego, en la que intentará demostrar que el equipo puede subir de nivel, además de presentar a la base de futbolistas que afrontará las Eliminatorias para la Copa del Mundo de 2030.
El evento tendría que dividirse en dos sedes, México y Estados Unidos. El Estadio Banorte sería la casa del Tricolor, que nuevamente se reencontraría con sus seguidores.
Para el técnico, Rafael Márquez, sería su primera prueba de fuego, en la que intentará demostrar que el equipo puede subir de nivel, además de presentar a la base de futbolistas que afrontará las Eliminatorias para la Copa del Mundo de 2030.
Para la Unión Americana y la Concacaf el torneo representa una buena fuente de ingresos, por lo que permitir que la Final se juegue en territorio mexicano como que no les agrada mucho, de eso y más se platicará un poco más adelante; no coman ansias, pues si las gestiones llegan a buen término, habrá evento de lujo para el verano del 2027.
Desde el 2003 México no tiene la sede de la Copa Oro, pero luego del tórrido romance mundialista entre el Tri y su afición es altamente probable que el certamen sea un éxito de taquilla, sobre todo si los boletos no son tan caros como los de la Copa del Mundo.
EL MIEDO Y LA ENFERMEDAD
Dicen que el miedo no anda en burro, y por ahí me llegó la información de que no todos los jugadores de la Liga de Expansión están completamente convencidos de las protestas que realizan cada jornada ante la imposibilidad de ascender a la Primera División.
Por si no han visto, los jugadores de los equipos de la segunda categoría del futbol mexicano se niegan a jugar al inicio de los partidos, paseando el balón de un lado a otro, sin presión del rival, como una forma de visibilizar la nueva y triste realidad del balompié nacional.
Con un modelo parecido ya al de la MLS, que no tiene ascenso ni descenso y que apuesta por la venta de franquicias, la Liga MX acabó con los sueños de los clubes que desean que el mérito deportivo sea la vía para pelear una plaza en el Máximo Circuito.
En cada partido de la Liga de Expansión ya son comunes las protestas, pero cuentan que estas son alentadas por los dueños de los clubes, y que no gozan del respaldo de todos los jugadores, aunque le tienen que entrar sí o sí. ¿Quééé?
El tema es que más allá de que se trata de la Segunda Categoría, hay jugadores con mucha calidad para reforzar a algunos de los cuadros de Primera y por ello hay temor de que al participar de las protestas pierdan bonos para una oportunidad en el futuro cercano.
No sé si en efecto este tipo de reclamos y protestas vayan a surtir algún efecto, pero lo que sí sé es que es totalmente válido el miedo del futbolista que aspira a jugar en el Máximo Circuito. ¿Salió peor el remedio que la enfermedad?
Mail: sancadilla@reforma.com
Desde el 2003 México no tiene la sede de la Copa Oro, pero luego del tórrido romance mundialista entre el Tri y su afición es altamente probable que el certamen sea un éxito de taquilla, sobre todo si los boletos no son tan caros como los de la Copa del Mundo.
EL MIEDO Y LA ENFERMEDAD
Dicen que el miedo no anda en burro, y por ahí me llegó la información de que no todos los jugadores de la Liga de Expansión están completamente convencidos de las protestas que realizan cada jornada ante la imposibilidad de ascender a la Primera División.
Por si no han visto, los jugadores de los equipos de la segunda categoría del futbol mexicano se niegan a jugar al inicio de los partidos, paseando el balón de un lado a otro, sin presión del rival, como una forma de visibilizar la nueva y triste realidad del balompié nacional.
Con un modelo parecido ya al de la MLS, que no tiene ascenso ni descenso y que apuesta por la venta de franquicias, la Liga MX acabó con los sueños de los clubes que desean que el mérito deportivo sea la vía para pelear una plaza en el Máximo Circuito.
En cada partido de la Liga de Expansión ya son comunes las protestas, pero cuentan que estas son alentadas por los dueños de los clubes, y que no gozan del respaldo de todos los jugadores, aunque le tienen que entrar sí o sí. ¿Quééé?
El tema es que más allá de que se trata de la Segunda Categoría, hay jugadores con mucha calidad para reforzar a algunos de los cuadros de Primera y por ello hay temor de que al participar de las protestas pierdan bonos para una oportunidad en el futuro cercano.
No sé si en efecto este tipo de reclamos y protestas vayan a surtir algún efecto, pero lo que sí sé es que es totalmente válido el miedo del futbolista que aspira a jugar en el Máximo Circuito. ¿Salió peor el remedio que la enfermedad?
Mail: sancadilla@reforma.com
X: @ReformaSanCa
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