Opinión #GerardoGutiérrez | 26-Junio-2026
De Vicky a Katia
Gerardo Gutiérrez EN EL NORTE
26 junio 2026
Katia Itzel García es ya un personaje relevante de una historia que cambió de manera drástica, que tardó 24 años, pero que cambió.
En febrero del 2004, en un juego de Liga en Irapuato entre el equipo local y el América, Virginia Tovar fue esa semilla del terreno que pisa hoy Katia Itzel, convertida en la primera mujer mexicana y tercera del mundo que sanciona un juego de Copa del Mundo, el Países Bajos frente a Túnez, donde lo hizo muy bien.
Vicky empezaba a abrir ese camino en un entorno del machismo institucional de la época, que creo, aún no se ha vencido por completo.
Asistir a una Copa del Mundo con sólo 27 juegos en Liga, mientras que la francesa Stéphanie Frappart (hizo historia en Qatar como la primera mujer que sanciona un juego de este evento) y la estadounidense Mary Victoria Penso (ayer sancionó Ecuador-Alemania) tienen una trayectoria más amplia en sus Ligas, es un logro mayor para Katia.
Vicky empezaba a abrir ese camino en un entorno del machismo institucional de la época, que creo, aún no se ha vencido por completo.
Asistir a una Copa del Mundo con sólo 27 juegos en Liga, mientras que la francesa Stéphanie Frappart (hizo historia en Qatar como la primera mujer que sanciona un juego de este evento) y la estadounidense Mary Victoria Penso (ayer sancionó Ecuador-Alemania) tienen una trayectoria más amplia en sus Ligas, es un logro mayor para Katia.
Gestos de contrastes encontró Vicky en su corto andar en Primera, desde recibir un ramo de flores del capitán Pável Pardo como muestra de respeto y bienvenida histórica a un juego de hombres, hasta reclamos de un Cuauhtémoc Blanco que le dijo "vete a lavar platos" o cuando Jared Borguetti la increpó con un "¿para que te mandan mija, si no tienes autoridad?".
Katia Itzel, de 33 años de edad, sancionó un partido con saldo blanco, de 21 faltas marcadas (11 de Túnez y 10 de Países Bajos) por otras cinco que dejó correr; en la Liga un aspecto que le venía costando a esta silbante es la calificación de faltas y en este histórico encuentro si acaso sólo la de Chaouat al 84' bien pudo ser amarilla.
Cansada de enfrentar prejuicios, soportar comentarios misóginos y someterse a un escrutinio más severo que sus colegas masculinos, Tovar decidió ya no continuar en el arbitraje, pero abrió ese camino, por eso ver a Katia Itzel en la Copa del Mundo debe llenar de orgullo a Vicky.
Ayer, la única falla de Katia Itzel, pero todo su equipo, fue un error de desconcentración para iniciar el segundo tiempo, pues no aplicaron el manual no escrito, pero obligado de contar que estén todos los jugadores en la cancha y al momento del saque, iba entrando apenas Mejbri y el capitán Skhiri ni siquiera había regresado.
Tovar apenas tuvo dos oportunidades en Primera, mientras que para Katia Itzel, 27 partidos de Liga y Liguilla desde 2024, me parecen aún pocos, pero en FIFA sí saben valorar al arbitraje, como lo hacen hecho con César Ramos, el segundo árbitro (abajo del uzbekistano Ravshan Irmatov, con 11 y empatado en nueve con el argentino Néstor Pitana) como los de más apariciones en partidos de Copa del Mundo.
Para FIFA el arbitraje mexicano está posicionado entre los mejores cinco del mundo, mientras aquí en México, los dirigentes de los clubes los colocan cada fin se jornada como los peores, acostumbrados a explicar los resultados de sus equipos desde el trabajo arbitral, por ello, como bien dice Arturo Brizio Carter, los árbitros deberían tener dos mamás, "una para que venere la casa y otra para que se las mientan".
Así, en este asunto de mujeres árbitras, Vicky abrió camino, mientras que Katia Itzel ayer en Kansas, ya empezó a romper barreras.
Y como colofón: me encantó ver la cara de emoción de Katia Itzel cuando salió del túnel acompañada por su equipo y los jugadores y Vicky desde su casa bien pudo haber dicho: "misión cumplida".
Correo: gerardo.gutierrez@elnorte.com
Katia Itzel, de 33 años de edad, sancionó un partido con saldo blanco, de 21 faltas marcadas (11 de Túnez y 10 de Países Bajos) por otras cinco que dejó correr; en la Liga un aspecto que le venía costando a esta silbante es la calificación de faltas y en este histórico encuentro si acaso sólo la de Chaouat al 84' bien pudo ser amarilla.
Cansada de enfrentar prejuicios, soportar comentarios misóginos y someterse a un escrutinio más severo que sus colegas masculinos, Tovar decidió ya no continuar en el arbitraje, pero abrió ese camino, por eso ver a Katia Itzel en la Copa del Mundo debe llenar de orgullo a Vicky.
Ayer, la única falla de Katia Itzel, pero todo su equipo, fue un error de desconcentración para iniciar el segundo tiempo, pues no aplicaron el manual no escrito, pero obligado de contar que estén todos los jugadores en la cancha y al momento del saque, iba entrando apenas Mejbri y el capitán Skhiri ni siquiera había regresado.
Tovar apenas tuvo dos oportunidades en Primera, mientras que para Katia Itzel, 27 partidos de Liga y Liguilla desde 2024, me parecen aún pocos, pero en FIFA sí saben valorar al arbitraje, como lo hacen hecho con César Ramos, el segundo árbitro (abajo del uzbekistano Ravshan Irmatov, con 11 y empatado en nueve con el argentino Néstor Pitana) como los de más apariciones en partidos de Copa del Mundo.
Para FIFA el arbitraje mexicano está posicionado entre los mejores cinco del mundo, mientras aquí en México, los dirigentes de los clubes los colocan cada fin se jornada como los peores, acostumbrados a explicar los resultados de sus equipos desde el trabajo arbitral, por ello, como bien dice Arturo Brizio Carter, los árbitros deberían tener dos mamás, "una para que venere la casa y otra para que se las mientan".
Así, en este asunto de mujeres árbitras, Vicky abrió camino, mientras que Katia Itzel ayer en Kansas, ya empezó a romper barreras.
Y como colofón: me encantó ver la cara de emoción de Katia Itzel cuando salió del túnel acompañada por su equipo y los jugadores y Vicky desde su casa bien pudo haber dicho: "misión cumplida".
Correo: gerardo.gutierrez@elnorte.com
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