Opinión #ArturoBrizio | 26-Junio-2026
Con creces
Arturo Brizio EN REFORMA
26 junio 2026
El arbitraje mundial se encontró con una novedad: las mujeres son capaces de dirigir todo tipo de partidos.
Así como el futbol femenil fue ganando en calidad, velocidad, técnica y emociones, las encargadas de velar por la puntual aplicación de las reglas evolucionaron con un handicap favorable: suelen ser impresionantemente exactas y disciplinadas.
Allá por los años sesenta, incursionó una dama que era una atleta. De nombre Grecia, que terminó casada con otro nazareno llamado Ricardo Rodríguez, abogado de profesión.
Más tarde, las hermanas Tovar, Virginia e Isabel, hicieron historia; la primera, por debutar en Primera División en el juego entre Irapuato y América, y la segunda, por convertirse, de lejos, en la mejor asistente de su época.
Allá por los años sesenta, incursionó una dama que era una atleta. De nombre Grecia, que terminó casada con otro nazareno llamado Ricardo Rodríguez, abogado de profesión.
Más tarde, las hermanas Tovar, Virginia e Isabel, hicieron historia; la primera, por debutar en Primera División en el juego entre Irapuato y América, y la segunda, por convertirse, de lejos, en la mejor asistente de su época.
Un caso especial fue el de Rosario Herrera. No la admitían en el curso federativo por el hecho de ser mujer.
Mi padre, Arturo Brizio Ponce de León, fue nombrado director de la Escuela Nacional de Arbitraje y la primera orden que emitió fue la aceptación de Chayito.
"Que sea la capacidad y no el género lo que la lleve a donde tenga que llegar", dijo mi viejo.
Hubo una árbitra de nombre María del Socorro Martínez Román.
Participó, entre otras muchas competencias, en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, hace la friolera de 30 años.
Fungió como juez de línea en el juego varonil entre España y Francia. Poco se habla de ella, pero se trata, sin duda, de una pionera.
Para la Copa del Mundo de Qatar, la FIFA convocó a seis silbantes femeninas.
De 64 partidos, solo a uno fueron convocadas al campo de juego.
En el Costa Rica vs. Alemania fungieron como oficiales: la francesa Stephanie Frappart, Neuza Back del Brasil y Karen Díaz, orgullosamente hecha en México.
Para 2026, solo dos centrales de casi medio centenar de jueces son mujeres.
La estadounidense Mary Victoria Hancock, quien tomó el apellido de su esposo y se le conoce como Tori Penso, y la mexicana Katia Itzel García.
Penso debutó en esta Copa del Mundo en el partido Chequia ante Sudáfrica, entregando razonables cuentas.
El día de ayer, ofició el Ecuador vs. Alemania y mostró un dispar criterio y una pésima calificación de faltas.
La silbante azteca, por el contrario, tuvo en el Países Bajos ante Túnez una labor sumamente solvente.
Cercana al juego, concentrada, dando continuidad al partido y contando también con la colaboración de los veintidós elementos en cancha.
La acompañó su "fiel escudera", la tapatía Sandra Ramírez, también muy en su papel.
Quizá lo único censurable es su mala colocación en el terreno de juego. Fruto de ello, colisionó con un par de futbolistas y cayó al césped. Punto a mejorar.
Por lo demás, demostró por qué la llevaron, su calidad e innegable prestancia para dirigir.
Que repita en el evento es incierto, sobre todo porque arranca la ronda definitiva, donde se juega a matar o morir, pero su nombre queda inscrito en la historia.
Primera mujer mexicana en arbitrar en el Mundial varonil y, además, cumplió... con creces.
X: @arturobrizioc
Mi padre, Arturo Brizio Ponce de León, fue nombrado director de la Escuela Nacional de Arbitraje y la primera orden que emitió fue la aceptación de Chayito.
"Que sea la capacidad y no el género lo que la lleve a donde tenga que llegar", dijo mi viejo.
Hubo una árbitra de nombre María del Socorro Martínez Román.
Participó, entre otras muchas competencias, en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, hace la friolera de 30 años.
Fungió como juez de línea en el juego varonil entre España y Francia. Poco se habla de ella, pero se trata, sin duda, de una pionera.
Para la Copa del Mundo de Qatar, la FIFA convocó a seis silbantes femeninas.
De 64 partidos, solo a uno fueron convocadas al campo de juego.
En el Costa Rica vs. Alemania fungieron como oficiales: la francesa Stephanie Frappart, Neuza Back del Brasil y Karen Díaz, orgullosamente hecha en México.
Para 2026, solo dos centrales de casi medio centenar de jueces son mujeres.
La estadounidense Mary Victoria Hancock, quien tomó el apellido de su esposo y se le conoce como Tori Penso, y la mexicana Katia Itzel García.
Penso debutó en esta Copa del Mundo en el partido Chequia ante Sudáfrica, entregando razonables cuentas.
El día de ayer, ofició el Ecuador vs. Alemania y mostró un dispar criterio y una pésima calificación de faltas.
La silbante azteca, por el contrario, tuvo en el Países Bajos ante Túnez una labor sumamente solvente.
Cercana al juego, concentrada, dando continuidad al partido y contando también con la colaboración de los veintidós elementos en cancha.
La acompañó su "fiel escudera", la tapatía Sandra Ramírez, también muy en su papel.
Quizá lo único censurable es su mala colocación en el terreno de juego. Fruto de ello, colisionó con un par de futbolistas y cayó al césped. Punto a mejorar.
Por lo demás, demostró por qué la llevaron, su calidad e innegable prestancia para dirigir.
Que repita en el evento es incierto, sobre todo porque arranca la ronda definitiva, donde se juega a matar o morir, pero su nombre queda inscrito en la historia.
Primera mujer mexicana en arbitrar en el Mundial varonil y, además, cumplió... con creces.
X: @arturobrizioc
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