Opinión #DavidFaitelson | 15-Mayo-2026
El que nada debe
David Faitelson EN REFORMA
15 mayo 2026
Al final, lo que más debe preocuparnos es un solo tema: la transparencia
Dieciocho meses después de su intempestiva renuncia como comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, Juan Carlos Rodríguez rompió el silencio, en una imperdible charla de 46 minutos con el periodista argentino-estadounidense Andrés Cantor. La entrevista, cada declaración, cada revelación parecen ser el resultado de la autopsia de la "última muerte en vida" que ha sufrido el futbol mexicano.
Palabras más, palabras menos, el ex comisionado asegura que fue boicoteado por un grupo de dueños que se opusieron a un fondo de inversión que hubiese tenido un valor de 13 mil millones de dólares y que la "Bomba" -casi literal, así apodan a Rodríguez- explotó justo cuando les hizo saber que la gran condicionante para ello era abrirse, transparentarse, mostrar su pasado, su presente y cómo se establecieron en la industria.
Adecuarse a los reglamentos siempre ha sido una asignatura pendiente en la administración de nuestro futbol. Ponerse de acuerdo, proteger intereses comunes, desechar los particulares y respetar proyectos también está en la lista de inconclusos. Y no es que esté bien, pero al fin y al cabo somos mexicanos y nuestra cultura, nuestra forma de actuar y de pensar, parece conducirnos siempre o casi siempre al mismo paraje inconcluso, un asunto que no le ha permitido a este futbol dar el paso de calidad tan anhelado por los aficionados.
Palabras más, palabras menos, el ex comisionado asegura que fue boicoteado por un grupo de dueños que se opusieron a un fondo de inversión que hubiese tenido un valor de 13 mil millones de dólares y que la "Bomba" -casi literal, así apodan a Rodríguez- explotó justo cuando les hizo saber que la gran condicionante para ello era abrirse, transparentarse, mostrar su pasado, su presente y cómo se establecieron en la industria.
Adecuarse a los reglamentos siempre ha sido una asignatura pendiente en la administración de nuestro futbol. Ponerse de acuerdo, proteger intereses comunes, desechar los particulares y respetar proyectos también está en la lista de inconclusos. Y no es que esté bien, pero al fin y al cabo somos mexicanos y nuestra cultura, nuestra forma de actuar y de pensar, parece conducirnos siempre o casi siempre al mismo paraje inconcluso, un asunto que no le ha permitido a este futbol dar el paso de calidad tan anhelado por los aficionados.
Juan Carlos Rodríguez, sí, procedía de Televisa (él mismo admite que atendió a una invitación del dueño del América, Emilio Azcárraga) y ello puede o no puede contaminar su proyecto, porque al final del día se trataba de atraer dinero, de conducir a este futbol al siguiente nivel de modernidad que exige tanto su estructura como infraestructura, de lograr un orden que condujera a otro tipo de resultados futbolísticos.
Lo increíble es que nadie, nadie de los que finalmente resultaron opositores o insurrectos reaccionaron inicialmente por el nombramiento y/o orígenes de JC Rodríguez. Todos vieron con agrado lo que su proyecto prometía. "David, los voy a convencer con lo único que puede unificarles: el dinero", me decía un ilusionado Juan Carlos cuando había decidido adoptar el reto. Era evidente que él suponía que las cantidades que recibirían los clubes les convencería del proyecto. "Los directivos eran terribles. Había celos económicos y no querían que yo cobrara mi comisión después de llevar 13 mil millones de dólares".
Que los resultados deportivos no le ayudaron, es un hecho. Que no se rodeó de los personajes adecuados, podría ser otro tema, pero la realidad es que él llegaba con una encomienda distinta: traer inversiones internacionales que resultarían en el avance que tanto reclama nuestro futbol. Lograr una centralización de la economía, el ansiado contrato colectivo de TV, comercialización y un sentido de equidad que requiere la FMF.
Lo que más me preocupa o perturba es la razón por la cual le dieron la espalda, lo boicotearon, lo traicionaron y hasta lo amenazaron: el requisito de abrirse, transparentar sus libros, mostrar sus números y la forma en la cual llegaron sus dineros parece ocultar una historia macabra, siniestra, sucia. El futbol mexicano no va a crecer mientras no resuelva o esclarezca esa zona obscura.
Podríamos admitir diferencias en la forma de pensar, de planear, de administrar, e incluso en la concentración del poder, pero lo único que no podemos permitirnos es seguir operando bajo un velo misterioso donde surgen dudas sobre la transparencia del futbol mexicano. El que nada debe, nada teme...
X: @DavidFaitelson_
Lo increíble es que nadie, nadie de los que finalmente resultaron opositores o insurrectos reaccionaron inicialmente por el nombramiento y/o orígenes de JC Rodríguez. Todos vieron con agrado lo que su proyecto prometía. "David, los voy a convencer con lo único que puede unificarles: el dinero", me decía un ilusionado Juan Carlos cuando había decidido adoptar el reto. Era evidente que él suponía que las cantidades que recibirían los clubes les convencería del proyecto. "Los directivos eran terribles. Había celos económicos y no querían que yo cobrara mi comisión después de llevar 13 mil millones de dólares".
Que los resultados deportivos no le ayudaron, es un hecho. Que no se rodeó de los personajes adecuados, podría ser otro tema, pero la realidad es que él llegaba con una encomienda distinta: traer inversiones internacionales que resultarían en el avance que tanto reclama nuestro futbol. Lograr una centralización de la economía, el ansiado contrato colectivo de TV, comercialización y un sentido de equidad que requiere la FMF.
Lo que más me preocupa o perturba es la razón por la cual le dieron la espalda, lo boicotearon, lo traicionaron y hasta lo amenazaron: el requisito de abrirse, transparentar sus libros, mostrar sus números y la forma en la cual llegaron sus dineros parece ocultar una historia macabra, siniestra, sucia. El futbol mexicano no va a crecer mientras no resuelva o esclarezca esa zona obscura.
Podríamos admitir diferencias en la forma de pensar, de planear, de administrar, e incluso en la concentración del poder, pero lo único que no podemos permitirnos es seguir operando bajo un velo misterioso donde surgen dudas sobre la transparencia del futbol mexicano. El que nada debe, nada teme...
X: @DavidFaitelson_
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