Opinión #DavidFaitelson | 10-Abril-2026
En modo supervivencia
David Faitelson EN REFORMA
10 abril 2026
Nada es eterno, ni en la vida ni en el futbol...
El desmoronamiento de un equipo de época, en cualquier deporte y bajo cualquier circunstancia, es difícil de digerir y entender. El otrora "gigante", dominador suele dar coletazos desesperados y patadas de ahogado. Admitirlo, para ellos, los protagonistas, es casi imposible. El aficionado pasa por un proceso similar, porque, al ser el futbol un vínculo de fe, no pierden la esperanza de una milagrosa resurrección.
El América está en modo "supervivencia". Intenta "respirar" de la forma que sea, incluso atentando contra su propia filosofía histórica por el juego como lo hizo el martes por la noche en Nashville.
Jardine no se queda quieto. Mueve las piezas sobre el tablero, aunque su rey esté rodeado y en permanente jaque. Juega con 4 defensas centrales nominales; habilita a Violante como un carrilero que de pronto se incrusta en una línea de 5. Sigue buscando el acoplamiento ideal del brasileño Veiga. Deja al uruguayo Brian Rodríguez, por mucho su mejor futbolista, en la banca. Guarda a Henry "entre algodones" para ver si puede contar con su goleador y capitán para las jornadas más decisivas del semestre. La realidad es que el América se cae, se desploma, vive ahora abrazado, aferrado a un salvavidas, a que una corriente positiva lo arrastre hasta un puerto seguro.
El América está en modo "supervivencia". Intenta "respirar" de la forma que sea, incluso atentando contra su propia filosofía histórica por el juego como lo hizo el martes por la noche en Nashville.
Jardine no se queda quieto. Mueve las piezas sobre el tablero, aunque su rey esté rodeado y en permanente jaque. Juega con 4 defensas centrales nominales; habilita a Violante como un carrilero que de pronto se incrusta en una línea de 5. Sigue buscando el acoplamiento ideal del brasileño Veiga. Deja al uruguayo Brian Rodríguez, por mucho su mejor futbolista, en la banca. Guarda a Henry "entre algodones" para ver si puede contar con su goleador y capitán para las jornadas más decisivas del semestre. La realidad es que el América se cae, se desploma, vive ahora abrazado, aferrado a un salvavidas, a que una corriente positiva lo arrastre hasta un puerto seguro.
Está vivo en la Concacaf y en una Liga que, por su sistema de competencia, le permite mantenerse con cierta esperanza. Se sabe, se reconoce, se ve al espejo cansado, decaído, frágil, débil, pero su inobjetable grandeza no le permite tirar la toalla. Sigue corriendo, metiendo la pierna y empujando en la cancha. El América no se rinde. Eso no está en su diccionario. Camina tambaleándose hasta su esquina, toma aire y busca un golpe milagroso.
La mirada de Brian Rodríguez en la banca es seria y compungida en comparación con la tenue sonrisa de Johnatan dos Santos. Algo trae el uruguayo. Los rumores hablan de un rompimiento con el entrenador, pero Coapa siempre ha sido un terreno fértil para las conjeturas y la hipótesis. Buscamos explicaciones para entender por qué un equipo que lo ganaba todo, que tenía varias formas efectivas para jugar, que lucía esplendoroso en la cancha y que parecía una familia más que un grupo de futbolistas está hoy tan lejos de ese escenario. El América es el "Titanic", pero Rose (Kate Winslet) insiste en salvar a Jack (Di Caprio) mientras la música de los violines se escucha a distancia.
Y sigue Cruz Azul en el reestreno de su imponente estadio y luego vendrá la vuelta con el Nashville en la Concacaf y otro duelo de altas expectativas ante el bicampeón vigente, el Toluca. Casi una semana después del domingo de resurrección, el América sigue aferrado a un nuevo despertar, a que todo cambie, a que desaparezca la amnesia, a que el equipo recupere la memoria, a que todo esto solo haya sido una pesadilla.
Y en las mesas de debate, se buscan culpables. ¿Los futbolistas?, ¿el entrenador?, ¿los directivos?, ¿el dueño? ¿quién no fue capaz de prever la caída de un equipo de época?
La respuesta podría encontrar una responsabilidad común, aunque yo depositaría un mayor peso en la planeación, que tanto corresponde al director técnico como a los directivos (Santiago Baños).
He escuchado también insinuaciones de que Jardine esta viviendo, pase lo que pase, sus últimos momentos en el banquillo azulcrema. La verdad, creo que es una situación compleja. Es el mejor o uno de los mejores entrenadores en la historia del club. Buscar un mediocampista, un defensor o un goleador en el mercado será siempre más sencillo que encontrar a un personaje de esta capacidad, de esta educación y personalidad. Jardine es, por mucho, lo mejor que le ha sucedido al América en años. Dejarlo ir es perder. Yo reconstruiría a partir de él, de su visión, de su capacidad comprobada para adaptarse a diferentes estilos de juego -indispensable para tener éxito en el futbol de estos tiempos-. Insisto, encontrar otro Jardine será una misión poco más que imposible.
El "Vamos, vamos América", volverá a desgranarse desde la cabecera norte del ahora llamado Estadio Banorte. El América se pondrá en manos de los "dioses" de Santa Úrsula. No le queda otra. Debe seguir respirando y alimentando la esperanza y la fe de un club de prosapia, aunque en el fondo sabe que los días de gloria se han terminado. El América, en modo supervivencia...
X: @DavidFaitelson_
La mirada de Brian Rodríguez en la banca es seria y compungida en comparación con la tenue sonrisa de Johnatan dos Santos. Algo trae el uruguayo. Los rumores hablan de un rompimiento con el entrenador, pero Coapa siempre ha sido un terreno fértil para las conjeturas y la hipótesis. Buscamos explicaciones para entender por qué un equipo que lo ganaba todo, que tenía varias formas efectivas para jugar, que lucía esplendoroso en la cancha y que parecía una familia más que un grupo de futbolistas está hoy tan lejos de ese escenario. El América es el "Titanic", pero Rose (Kate Winslet) insiste en salvar a Jack (Di Caprio) mientras la música de los violines se escucha a distancia.
Y sigue Cruz Azul en el reestreno de su imponente estadio y luego vendrá la vuelta con el Nashville en la Concacaf y otro duelo de altas expectativas ante el bicampeón vigente, el Toluca. Casi una semana después del domingo de resurrección, el América sigue aferrado a un nuevo despertar, a que todo cambie, a que desaparezca la amnesia, a que el equipo recupere la memoria, a que todo esto solo haya sido una pesadilla.
Y en las mesas de debate, se buscan culpables. ¿Los futbolistas?, ¿el entrenador?, ¿los directivos?, ¿el dueño? ¿quién no fue capaz de prever la caída de un equipo de época?
La respuesta podría encontrar una responsabilidad común, aunque yo depositaría un mayor peso en la planeación, que tanto corresponde al director técnico como a los directivos (Santiago Baños).
He escuchado también insinuaciones de que Jardine esta viviendo, pase lo que pase, sus últimos momentos en el banquillo azulcrema. La verdad, creo que es una situación compleja. Es el mejor o uno de los mejores entrenadores en la historia del club. Buscar un mediocampista, un defensor o un goleador en el mercado será siempre más sencillo que encontrar a un personaje de esta capacidad, de esta educación y personalidad. Jardine es, por mucho, lo mejor que le ha sucedido al América en años. Dejarlo ir es perder. Yo reconstruiría a partir de él, de su visión, de su capacidad comprobada para adaptarse a diferentes estilos de juego -indispensable para tener éxito en el futbol de estos tiempos-. Insisto, encontrar otro Jardine será una misión poco más que imposible.
El "Vamos, vamos América", volverá a desgranarse desde la cabecera norte del ahora llamado Estadio Banorte. El América se pondrá en manos de los "dioses" de Santa Úrsula. No le queda otra. Debe seguir respirando y alimentando la esperanza y la fe de un club de prosapia, aunque en el fondo sabe que los días de gloria se han terminado. El América, en modo supervivencia...
X: @DavidFaitelson_
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