Opinión #FranciscoJavierGonzález | 30-Marzo-2026
Amor del malo
Francisco Javier González EN REFORMA
30 marzo 2026
La Selección tiene un nuevo estadio, pero no una nueva actitud en la tribuna: el amor de la afición capitalina está condicionado.
Es como un matrimonio por conveniencia, en que el corazón no se mantiene igual en lo próspero que en lo adverso. Apoyar cuando las cosas no ruedan como se desea implica un convencimiento que Juan Fanático no posee.
El sábado en el Banorte, ni siquiera las cosas le rodaban mal a la Selección. Estaba atorada en un "clinch" semi lento con los portugueses, y ciertamente sometida a cierta presión desde la entrada de Vitinha durante buena parte del segundo tiempo.
El ingreso de uno de los candidatos a Balón de Oro volteó la innegable historia de bravura que México estableció en la primera parte.
El sábado en el Banorte, ni siquiera las cosas le rodaban mal a la Selección. Estaba atorada en un "clinch" semi lento con los portugueses, y ciertamente sometida a cierta presión desde la entrada de Vitinha durante buena parte del segundo tiempo.
El ingreso de uno de los candidatos a Balón de Oro volteó la innegable historia de bravura que México estableció en la primera parte.
Sabido es que cuando se aburre esa parte de la tribuna -injusta es la generalización- está el borde del enojo. Minutos antes del gol que pudo anotar la "Hormiga" González, largamente solicitado por la grada, una ola dio cinco vueltas completas. Eso sucede cuando la gente prefiere distraerse porque el partido se está apagando.
Tras el alboroto por el ingreso del jugador de las Chivas, su contragolpe salvado por una barrida defensiva impecable y el posterior remate fallido, empezó a escucharse el "ole" en un par de posesiones portuguesas y posteriormente el grito homofóbico.
Los visitantes no daban crédito a lo que estaban presenciando. Contarán a sus nietos que un día en México, la afición le dio la espalda a su anfitrión y le gritó de tal manera a su propio arquero en los despejes, que ni 500 poderosas bocinas en pleno estreno pudieron disimular el insulto.
La imagen de Rafa Márquez desde la banca mexicana negando con la cabeza es el reflejo del marido condicionado: si vas ganando, estoy contigo. Si no, ¡agárrate!
A fin de cuentas, el dato ya era conocido. Quien actúa así, no va a cambiar.
Es verdad que la personalidad de un futbolista profesional debe ser suficiente para resistir eso y más. Aunque empuje y ayuda en las buenas, la tribuna no hace el juego. Ese depende de quienes están en la cancha.
México compitió contra un equipo que es candidato para hacer un gran Mundial. Si tenía 7 bajas, el Tricolor suma 12.
La respuesta de los seleccionados encuestados fue buena al decir que no se fijan en el grito, que ellos tienen que hacer lo suyo y no se pueden desconcentrar de lo que pasa en la cancha.
Por lo tanto, la conclusión del sábado es que en un partido cerrado y de pocas llegadas, México compitió contra un rival de alcurnia en la reinauguración portentosa del Estadio Banorte.
Del inmueble no queda duda. Para el 11 de junio estará reluciente para inaugurar su tercer Mundial. La preocupación es del estadio hacia fuera. ¿Cumplirá la Ciudad de México con el orden, la señalización y la atención para que llegar a la tribuna no vuelva a ser el calvario que pasaron muchos?
X: @FJG_TD
Tras el alboroto por el ingreso del jugador de las Chivas, su contragolpe salvado por una barrida defensiva impecable y el posterior remate fallido, empezó a escucharse el "ole" en un par de posesiones portuguesas y posteriormente el grito homofóbico.
Los visitantes no daban crédito a lo que estaban presenciando. Contarán a sus nietos que un día en México, la afición le dio la espalda a su anfitrión y le gritó de tal manera a su propio arquero en los despejes, que ni 500 poderosas bocinas en pleno estreno pudieron disimular el insulto.
La imagen de Rafa Márquez desde la banca mexicana negando con la cabeza es el reflejo del marido condicionado: si vas ganando, estoy contigo. Si no, ¡agárrate!
A fin de cuentas, el dato ya era conocido. Quien actúa así, no va a cambiar.
Es verdad que la personalidad de un futbolista profesional debe ser suficiente para resistir eso y más. Aunque empuje y ayuda en las buenas, la tribuna no hace el juego. Ese depende de quienes están en la cancha.
México compitió contra un equipo que es candidato para hacer un gran Mundial. Si tenía 7 bajas, el Tricolor suma 12.
La respuesta de los seleccionados encuestados fue buena al decir que no se fijan en el grito, que ellos tienen que hacer lo suyo y no se pueden desconcentrar de lo que pasa en la cancha.
Por lo tanto, la conclusión del sábado es que en un partido cerrado y de pocas llegadas, México compitió contra un rival de alcurnia en la reinauguración portentosa del Estadio Banorte.
Del inmueble no queda duda. Para el 11 de junio estará reluciente para inaugurar su tercer Mundial. La preocupación es del estadio hacia fuera. ¿Cumplirá la Ciudad de México con el orden, la señalización y la atención para que llegar a la tribuna no vuelva a ser el calvario que pasaron muchos?
X: @FJG_TD
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