Opinión #ArturoBrizio | 17-Marzo-2026
¡Vaya que lo es!
Arturo Brizio EN REFORMA
17 marzo 2026
Era el verano del año 1974 cuando en la casa se recibió una insólita llamada.
Un amigo de papá, el licenciado Alfredo Ramos Uriarte, miembro del patronato de la Universidad Nacional que gestionaba ante Rectoría al equipo de futbol, le ofreció ser el nuevo gerente de los Pumas.
Quien hasta la fecha había ostentado el cargo era Manuel Alonso, futbolista en retiro que había tenido una exitosa carrera defendiendo las playeras del Necaxa, el España, Marte e incluso jugado en la Madre Patria para el Racing de Santander.
También fue seleccionado nacional y, coincidentemente, tuvo un paso por el arbitraje.
Quien hasta la fecha había ostentado el cargo era Manuel Alonso, futbolista en retiro que había tenido una exitosa carrera defendiendo las playeras del Necaxa, el España, Marte e incluso jugado en la Madre Patria para el Racing de Santander.
También fue seleccionado nacional y, coincidentemente, tuvo un paso por el arbitraje.
Don Manolo había enfermado del cáncer que cegaría su vida año y medio más tarde, así que el cargo quedaba acéfalo.
Mi jefe era todavía árbitro activo, por lo que, de aceptar, tendría que separarse de la función reglamentaria, aunque para esas fechas ya tenía 46 años.
Tras un desayuno con el licenciado Arturo Chávez, presidente del club, se selló su contratación y la primera encomienda del flamante directivo fue viajar a Río de Janeiro, Brasil, para finiquitar el traspaso, nada más, de Evanivaldo Castro "Cabinho" y de Spencer Coelho.
La oficina del club estaba situada en Avenida Revolución, en la Colonia San Ángel Inn, y los jugadores asistían con regularidad a pasar la tarde, a cobrar premios y sueldo.
Eduardo, mi hermano, y un servidor entablamos amistad con casi todos ellos, lo que cambió para siempre nuestra forma de ver y sentir el futbol.
Por esas fechas se incubó la rivalidad con las Águilas del América.
El parteaguas fue precisamente la apertura para contratar figuras, echar mano de la cantera y competir con el equipo que podía darse muchos lujos, dada su solvencia económica.
Un grupo de egresados de la UNAM, todos ellos de la Facultad de Ingeniería, conformaron un patronato para desvincular al equipo del presupuesto universitario y hacerlo viable, rentable e independiente desde el punto de vista de los dineros.
El 28 de mayo de 1985 marca el nacimiento formal de este "Clásico". En Querétaro se enfrentaron, en un tercer partido, ambas escuadras para dirimir al campeón.
Con un arbitraje polémico a cargo de Joaquín Urrea, los azulcremas alzaron el trofeo y desde entonces, ambos cuadros capitalinos guardan un rencor deportivo.
En la 87-88 se volvieron a medir en esa instancia y América aprovechó un rosario de errores de la zaga universitaria para ceñirse la corona en el Azteca.
El arbitraje corrió a cargo de Fermín Ramírez Zermeño.
La revancha se presentó en la 90-91, a jugarse en CU. Ahí, con un golazo de Ricardo Ferretti, conocido como el "Tucazo", el equipo auriazul dio la vuelta olímpica.
Tuve el privilegio de pitar el encuentro.
El próximo sábado viene una edición más, que encuentra a Pumas con tres unidades de ventaja sobre los millonetas.
Al que tenga dudas si se trata de un "Clásico", solo le diría... ¡Vaya que lo es!
X: @arturobrizioc
Mi jefe era todavía árbitro activo, por lo que, de aceptar, tendría que separarse de la función reglamentaria, aunque para esas fechas ya tenía 46 años.
Tras un desayuno con el licenciado Arturo Chávez, presidente del club, se selló su contratación y la primera encomienda del flamante directivo fue viajar a Río de Janeiro, Brasil, para finiquitar el traspaso, nada más, de Evanivaldo Castro "Cabinho" y de Spencer Coelho.
La oficina del club estaba situada en Avenida Revolución, en la Colonia San Ángel Inn, y los jugadores asistían con regularidad a pasar la tarde, a cobrar premios y sueldo.
Eduardo, mi hermano, y un servidor entablamos amistad con casi todos ellos, lo que cambió para siempre nuestra forma de ver y sentir el futbol.
Por esas fechas se incubó la rivalidad con las Águilas del América.
El parteaguas fue precisamente la apertura para contratar figuras, echar mano de la cantera y competir con el equipo que podía darse muchos lujos, dada su solvencia económica.
Un grupo de egresados de la UNAM, todos ellos de la Facultad de Ingeniería, conformaron un patronato para desvincular al equipo del presupuesto universitario y hacerlo viable, rentable e independiente desde el punto de vista de los dineros.
El 28 de mayo de 1985 marca el nacimiento formal de este "Clásico". En Querétaro se enfrentaron, en un tercer partido, ambas escuadras para dirimir al campeón.
Con un arbitraje polémico a cargo de Joaquín Urrea, los azulcremas alzaron el trofeo y desde entonces, ambos cuadros capitalinos guardan un rencor deportivo.
En la 87-88 se volvieron a medir en esa instancia y América aprovechó un rosario de errores de la zaga universitaria para ceñirse la corona en el Azteca.
El arbitraje corrió a cargo de Fermín Ramírez Zermeño.
La revancha se presentó en la 90-91, a jugarse en CU. Ahí, con un golazo de Ricardo Ferretti, conocido como el "Tucazo", el equipo auriazul dio la vuelta olímpica.
Tuve el privilegio de pitar el encuentro.
El próximo sábado viene una edición más, que encuentra a Pumas con tres unidades de ventaja sobre los millonetas.
Al que tenga dudas si se trata de un "Clásico", solo le diría... ¡Vaya que lo es!
X: @arturobrizioc
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