Opinión #DavidFaitelson | 13-Febrero-2026
'La Hormiga'
David Faitelson EN REFORMA
13 febrero 2026
En mi "scrolling" o quizá debo llamarle "domscrolling" de cada noche, me encontré con todo un "escándalo". "No, mi hijo no se comió ningún taco. No anden inventando cosas", decía el afligido padre antes de agregar tajantemente: "Lleva años sin probar una Coca Cola".
Justo en la semana del Clásico, Chivas dejó atrás los tiempos en que sus controversias se referían a salidas nocturnas de sus futbolistas, a la presencia de alcohol, de mujeres y hasta de temas mucho más graves como la violencia de genero. Esta vez, el "escándalo mayúsculo" alrededor del equipo se centraba en una fotografía subida a redes sociales donde se veía a su centro delantero y campeón goleador conviviendo con su familia, su padre, su madre y su hermana en una taquería. Y sí, eso es todo, porque por más que le busquen, por arriba y por abajo, este Guadalajara es diferente a otros. Y lo es a partir de su nueva "gran joya", un chico de 22 años que soñaba con jugar vestido de rojiblanco, que soñaba con ser el campeón de goleo, que soñaba con llegar a la Selección Mexicana y que, hoy, sigue soñando, ahora en presente, con la posibilidad de ir a un Mundial y de jugar pronto en el mayor nivel posible del juego.
- ¿Por qué le dicen "La Hormiga"?
La sonrisa aparece dibujada en el rostro de Armando González padre, aquel eficiente goleador de Chivas, del Veracruz, del Celaya, entre otros clubes. "La verdad es que de chico le tenía miedo a las hormigas y entonces un tío suyo empezó a llamarme 'Hormiga' y a él le gusto el apodo".
- ¿Por qué le dicen "La Hormiga"?
La sonrisa aparece dibujada en el rostro de Armando González padre, aquel eficiente goleador de Chivas, del Veracruz, del Celaya, entre otros clubes. "La verdad es que de chico le tenía miedo a las hormigas y entonces un tío suyo empezó a llamarme 'Hormiga' y a él le gusto el apodo".
Es el primero que llega al entrenamiento en Verde Valle y también el último en irse. Cuida celosamente lo que come -esa noche, en la taquería, nadie alcanzó a percibir que llevaba un "tupper" con la comida que le habían dado en el club después del juego-. Trabaja en el gimnasio dos horas antes de cada entrenamiento y vive para y por el futbol. Duerme las horas requeridas para recuperarse mientras se da tiempo, también, para estudiar una licenciatura en línea por la Universidad Anáhuac. Esta es la cara de las Chivas perfectas del comienzo del torneo y de un futbol y una armonía que genera esperanza en sus aficionados.
"Yo hablo mucho con él", me dice Amando padre. "Lo primero es que tenga los pies en la tierra. Soñaba con dar autógrafos, ahora los da y eso conlleva una responsabilidad. Él sabe que, si deja de trabajar y se distrae, no habrá más autógrafos y no habrá más resultados".
Los números de "La Hormiga" son realmente impresionantes. Desde su paso por divisiones inferiores y hasta su consolidación en el primer equipo. El hecho de ser considerado en la Selección no ha generado presión en él, todo lo contrario, parece más motivado por la posibilidad de jugar un Mundial en casa y hacerlo en el propio Estadio de las Chivas, donde la Selección Mexicana enfrentará a Corea del Sur, el 18 de junio, en su segundo partido de la Ronda de Grupos.
Ha aprovechado cada instante en la cancha y hasta fuera de ella, donde vivió el "apagón" futbolístico de su ídolo, Javier Hernández, mientras trataba de aprenderle lo más que podía. Lo irónico es que hay quienes aseguran aquí en Verde Valle que "La Hormiga" se comporta en los entrenamientos de la misma forma en que el "Chicharito" lo hacía hace casi dos décadas. La jugada, el remate, debe salir con trabajo, repeticiones, trabajo y otra vez repeticiones.
"Sabemos que va a seguir creciendo como futbolista. Esperemos que llegue el momento en que necesite otro nivel del juego para seguir escalando", dice su padre. Armando tiene contrato en Chivas hasta el 2029.
Pero no es, exactamente, lo futbolístico, el tema que más tiene asombrados a sus compañeros, entrenadores y dirigentes. No, es su forma de entender el respeto que conlleva ser futbolista, el cuidado de su físico y la capacidad mental de salir a disfrutar lo que hace. Se fue de Aguascalientes, donde radicaba su familia, a la casa club de Chivas. Luego, se mudó a un departamento con su hermana. Después, vino la mamá y ahora es el padre quien se traslada definitivamente a Guadalajara. "Volveremos a tener a la familia junta", me confiesa Armando. "Queremos estar cerca, pendientes y apoyarle en todo lo que podamos".
El centro delantero de Chivas es un chico con valores de casa. Nada ni nadie parecen capaces de descontrolar su eufórico ascenso como futbolista. Respira y trabaja para seguir alcanzando sus sueños. Y sí, por más que le busquen, el único escándalo que van a encontrar es a un joven de 22 años que, después de un partido, se sentó en una taquería acompañado por su familia.
X: @DavidFaitelson_
"Yo hablo mucho con él", me dice Amando padre. "Lo primero es que tenga los pies en la tierra. Soñaba con dar autógrafos, ahora los da y eso conlleva una responsabilidad. Él sabe que, si deja de trabajar y se distrae, no habrá más autógrafos y no habrá más resultados".
Los números de "La Hormiga" son realmente impresionantes. Desde su paso por divisiones inferiores y hasta su consolidación en el primer equipo. El hecho de ser considerado en la Selección no ha generado presión en él, todo lo contrario, parece más motivado por la posibilidad de jugar un Mundial en casa y hacerlo en el propio Estadio de las Chivas, donde la Selección Mexicana enfrentará a Corea del Sur, el 18 de junio, en su segundo partido de la Ronda de Grupos.
Ha aprovechado cada instante en la cancha y hasta fuera de ella, donde vivió el "apagón" futbolístico de su ídolo, Javier Hernández, mientras trataba de aprenderle lo más que podía. Lo irónico es que hay quienes aseguran aquí en Verde Valle que "La Hormiga" se comporta en los entrenamientos de la misma forma en que el "Chicharito" lo hacía hace casi dos décadas. La jugada, el remate, debe salir con trabajo, repeticiones, trabajo y otra vez repeticiones.
"Sabemos que va a seguir creciendo como futbolista. Esperemos que llegue el momento en que necesite otro nivel del juego para seguir escalando", dice su padre. Armando tiene contrato en Chivas hasta el 2029.
Pero no es, exactamente, lo futbolístico, el tema que más tiene asombrados a sus compañeros, entrenadores y dirigentes. No, es su forma de entender el respeto que conlleva ser futbolista, el cuidado de su físico y la capacidad mental de salir a disfrutar lo que hace. Se fue de Aguascalientes, donde radicaba su familia, a la casa club de Chivas. Luego, se mudó a un departamento con su hermana. Después, vino la mamá y ahora es el padre quien se traslada definitivamente a Guadalajara. "Volveremos a tener a la familia junta", me confiesa Armando. "Queremos estar cerca, pendientes y apoyarle en todo lo que podamos".
El centro delantero de Chivas es un chico con valores de casa. Nada ni nadie parecen capaces de descontrolar su eufórico ascenso como futbolista. Respira y trabaja para seguir alcanzando sus sueños. Y sí, por más que le busquen, el único escándalo que van a encontrar es a un joven de 22 años que, después de un partido, se sentó en una taquería acompañado por su familia.
X: @DavidFaitelson_
Comentarios
Publicar un comentario