Opinión #DavidFaitelson | 10-Febrero-2026
Lo único más poderoso que el odio, es el amor
David Faitelson EN REFORMA
10 febrero 2026
Hace algunos años le advertí a mis hijas adolescentes que si las encontraba escuchando la música de Bad Bunny las iba a echar de la casa (exageré, nunca haría eso con mis niñas). La noche del domingo, estuve muy cerca de derramar una lágrima mientras el cantante puertorriqueño llenaba el escenario del Super Bowl de ritmo, colores, identidades, valores y de un mensaje contundente: Lo único más poderoso que el odio, es el amor.
Te puede gustar o no su música. Puedes no entender la letra de las canciones, pero es innegable que Benito Antonio Martínez Ocasio es un artista valiente y comprometido. Ha aprovechado el escenario más mediático del país (Estados Unidos) para enviar una misiva en tiempos donde el inmigrante latinoamericano es perseguido como un criminal. La bandera puertorriqueña fue sólo un pretexto. Él representó a cientos, a miles de seres humanos que claman por justicia, libertad y respeto. Junto a Ricky Martín, otro connotado artista boricua, el mensaje ha llegado desde "ciudadanos legales" de un país "libre asociado" para entender que Estados Unidos emergió y se convirtió en el país más poderoso del mundo a través de la inmigración y la diversidad.
Identidad, idioma, símbolos, todo lo que uno jamás esperaría en medio del juego más esperado del deporte estadounidense. Los maizales, la boda hispana, el poder del trabajo, de los sueños y hasta el niño al que le entrega su Grammy que bien podría ser la personificación del infante ecuatoriano Liam Ramos que recientemente fue deportado por el ICE. Incluso, que Lady Gaga se haya metido a los ritmos latinos y de salsa en la interpretación de "Die with a smile".
Y algunos no quisieron o no pudieron apreciarlo. Hay que ser un verdadero idiota para no entender el mensaje del medio tiempo del Super Bowl. No se trata de si te gusta o no ese tipo de música o si entiendes la letra. Se trata de un poderoso mensaje, desde el sitio más mediático, en un país donde el inmigrante latino ha sido perseguido y maltratado. Olviden la música. Seamos un poco más inteligentes.
Identidad, idioma, símbolos, todo lo que uno jamás esperaría en medio del juego más esperado del deporte estadounidense. Los maizales, la boda hispana, el poder del trabajo, de los sueños y hasta el niño al que le entrega su Grammy que bien podría ser la personificación del infante ecuatoriano Liam Ramos que recientemente fue deportado por el ICE. Incluso, que Lady Gaga se haya metido a los ritmos latinos y de salsa en la interpretación de "Die with a smile".
Y algunos no quisieron o no pudieron apreciarlo. Hay que ser un verdadero idiota para no entender el mensaje del medio tiempo del Super Bowl. No se trata de si te gusta o no ese tipo de música o si entiendes la letra. Se trata de un poderoso mensaje, desde el sitio más mediático, en un país donde el inmigrante latino ha sido perseguido y maltratado. Olviden la música. Seamos un poco más inteligentes.
Las repercusiones políticas no se hicieron esperar. El presidente Donald Trump ha declarado que es el peor espectáculo en la historia del Super Bowl y que de ninguna manera ejemplifica a la gran nación que es Estados Unidos. El gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, le ha respondió publicando en X la escena final del entretenimiento, una imagen donde Bad Bunny sostiene un balón con la leyenda "Together, we are America" (Juntos somos América) y la periodista investigadora de ultraderecha, Laura Loomer, ha posteado: "¿Qué diablos es esta mierda ilegal de trabajador agrícola extranjero no inglés en mi televisión? Que alguien llame al ICE".
Se calcula que más de 40 millones de estadounidenses hablan español. En grandes ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Miami, el castellano es tan común como el inglés. Sentirse atacado por lo que logró Bad Bunny en el Super Bowl no es más que una señal de ignorancia sobre la propia historia de los Estados Unidos.
La NFL merece todo el reconocimiento. Es destacable cómo una liga dominada por multimillonarios conservadores, como el dueño de los New England Patriots, Robert Kraft, ha logrado imponerse a las grandes presiones que seguramente llegaron desde Washington. La NFL mostró de qué está hecha. Ha enseñado que tiene valores, responsabilidad social y que comprende que esto va mucho más allá de un juego de futbol americano. Mientras Infantino y la FIFA abrazan el "poder maligno", Roger Goodell aprovecha para mandar un mensaje de paz en tiempos convulsos.
Qué "grande" es el deporte cuando trasciende más allá del algo tan trivial o banal como quién gana, quién pierde, quién anota, quién es más rápido o más fuerte. El deporte ha sido utilizado a gran escala el domingo en Santa Clara. Ha enviado un mensaje poderoso en un mundo que se descompone lleno de violencia, de ira, de discriminación, de hostilidad, de terror y de sangre. Y sí, lo único más poderoso que el odio, es el amor.
X: @DavidFaitelson_
Se calcula que más de 40 millones de estadounidenses hablan español. En grandes ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Miami, el castellano es tan común como el inglés. Sentirse atacado por lo que logró Bad Bunny en el Super Bowl no es más que una señal de ignorancia sobre la propia historia de los Estados Unidos.
La NFL merece todo el reconocimiento. Es destacable cómo una liga dominada por multimillonarios conservadores, como el dueño de los New England Patriots, Robert Kraft, ha logrado imponerse a las grandes presiones que seguramente llegaron desde Washington. La NFL mostró de qué está hecha. Ha enseñado que tiene valores, responsabilidad social y que comprende que esto va mucho más allá de un juego de futbol americano. Mientras Infantino y la FIFA abrazan el "poder maligno", Roger Goodell aprovecha para mandar un mensaje de paz en tiempos convulsos.
Qué "grande" es el deporte cuando trasciende más allá del algo tan trivial o banal como quién gana, quién pierde, quién anota, quién es más rápido o más fuerte. El deporte ha sido utilizado a gran escala el domingo en Santa Clara. Ha enviado un mensaje poderoso en un mundo que se descompone lleno de violencia, de ira, de discriminación, de hostilidad, de terror y de sangre. Y sí, lo único más poderoso que el odio, es el amor.
X: @DavidFaitelson_
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