Opinión #DavidFaitelson | 29-Agosto-2025
Cada vez más lejos
David Faitelson EN REFORMA
29 agosto 2025
El verano ha vuelto a probar que el futbolista mexicano está lejos, cada vez más lejos de los mejores niveles del juego.
No solo es la noticia de que el capitán de la Selección Mexicana, Edson Álvarez, ha dejado de jugar en la mejor liga del mundo, la Premier inglesa, para ir al Fenerbahce de Turquía; también, el hecho de que, al momento de celebrarse el sorteo para la Liga de Campeones de Europa 2025-26, solo dos futbolistas de origen mexicano afrontaran el torneo: Alex Padilla, el portero suplente del Athletic de Bilbao, y Rodrigo Huescas, lateral derecho del Copenhague. Padilla ni siquiera fue formado en nuestro futbol.
No producimos con la suficiente cantidad y calidad y no exportamos con la celeridad necesaria y el tema es que, cuando la Selección deba enfrentar a equipos del más alto nivel -como justamente ocurrirá en el Mundial del 2026- la diferencia se notará en la cancha. El fogueo en ese escalafón competitivo le otorga al futbolista otro tipo de fundamentos y condiciones. No podemos pretender aproximarnos a las grandes potencias mientras no exista una buena cantidad de jugadores preparados para enfrentar el nivel del futbol europeo.
"Nos sentamos con el futbolista y concluimos que no era el mejor momento para hacerlo", me dice Arturo Pérez Arredondo, presidente del Toluca, sobre la posible transferencia de Marcel Ruiz al futbol extranjero. El mediocampista del Toluca y de la Selección Mexicana parecía el jugador con mayores adeptos para tratar de buscar la exportación en este receso. No ocurrió así.
No producimos con la suficiente cantidad y calidad y no exportamos con la celeridad necesaria y el tema es que, cuando la Selección deba enfrentar a equipos del más alto nivel -como justamente ocurrirá en el Mundial del 2026- la diferencia se notará en la cancha. El fogueo en ese escalafón competitivo le otorga al futbolista otro tipo de fundamentos y condiciones. No podemos pretender aproximarnos a las grandes potencias mientras no exista una buena cantidad de jugadores preparados para enfrentar el nivel del futbol europeo.
"Nos sentamos con el futbolista y concluimos que no era el mejor momento para hacerlo", me dice Arturo Pérez Arredondo, presidente del Toluca, sobre la posible transferencia de Marcel Ruiz al futbol extranjero. El mediocampista del Toluca y de la Selección Mexicana parecía el jugador con mayores adeptos para tratar de buscar la exportación en este receso. No ocurrió así.
"Tenemos un futbol muy atractivo en lo económico, con buenas instalaciones de entrenamiento y estadios y, es verdad, el futbolista se pregunta: '¿Para que me voy?'", cuenta el experimentado Antonio "Pollo" Briseño, jugador del Toluca.
Si el directivo no tiene urgencia -el Toluca no está urgido de vender a Marcel para mejorar sus finanzas- y si el futbolista tampoco lo está -porque vive "cómodo" en este hábitat- entonces es fácil entender por qué el futbol mexicano no exporta a Europa. Un club argentino, por ejemplo, revitaliza su economía vendiendo a su joven figura y esta joven figura mejora su sueldo aceptando el reto de jugar en Europa. En México, sucede lo contrario.
Y luego, de toda esa resultante, está el irrefutable hecho de que el futbolista mexicano, en comparación, por ejemplo, con el argentino, el brasileño y el uruguayo, no tiene una reputación ganada en el futbol europeo. Un club se lo piensa dos veces antes de gastar 10, 11, 12 o más millones de euros como sucedió hace no mucho con Diego Lainez y el Real Betis.
El nivel doméstico y un buen entrenador como Javier Aguirre nos pueden llevar a tener un equipo aguerrido que enfrente y supere a cuadros de nuestra zona geográfica como ocurrió recientemente en la Nations League y en la Copa de Oro, pero... ¿Qué ocurrirá cuando el juego decisivo sea ante Francia, España, Argentina, Inglaterra o Brasil? Respuesta: lo mismo que ha ocurrido en los últimos 30 años.
Solo hay una solución al problema: producir más y con mayor capacidad para satisfacer también al mercado de consumo interno que es muy poderoso y cambiar la mentalidad del futbolista mexicano para que acepte tomar más riesgos en su carrera y entienda que, si apuesta por ello y sacrifica dinero en este momento, puede multiplicarlo y llevarlo a otro nivel en el futuro.
Lo que es evidente es que, en lugar de acercarse, el futbolista mexicano esta cada vez más lejos del mayor nivel competitivo del juego. Y así, para aspirar a algo más en la competencia internacional, solo podemos abrazarnos a un milagro.
X: @DavidFaitelson_
Si el directivo no tiene urgencia -el Toluca no está urgido de vender a Marcel para mejorar sus finanzas- y si el futbolista tampoco lo está -porque vive "cómodo" en este hábitat- entonces es fácil entender por qué el futbol mexicano no exporta a Europa. Un club argentino, por ejemplo, revitaliza su economía vendiendo a su joven figura y esta joven figura mejora su sueldo aceptando el reto de jugar en Europa. En México, sucede lo contrario.
Y luego, de toda esa resultante, está el irrefutable hecho de que el futbolista mexicano, en comparación, por ejemplo, con el argentino, el brasileño y el uruguayo, no tiene una reputación ganada en el futbol europeo. Un club se lo piensa dos veces antes de gastar 10, 11, 12 o más millones de euros como sucedió hace no mucho con Diego Lainez y el Real Betis.
El nivel doméstico y un buen entrenador como Javier Aguirre nos pueden llevar a tener un equipo aguerrido que enfrente y supere a cuadros de nuestra zona geográfica como ocurrió recientemente en la Nations League y en la Copa de Oro, pero... ¿Qué ocurrirá cuando el juego decisivo sea ante Francia, España, Argentina, Inglaterra o Brasil? Respuesta: lo mismo que ha ocurrido en los últimos 30 años.
Solo hay una solución al problema: producir más y con mayor capacidad para satisfacer también al mercado de consumo interno que es muy poderoso y cambiar la mentalidad del futbolista mexicano para que acepte tomar más riesgos en su carrera y entienda que, si apuesta por ello y sacrifica dinero en este momento, puede multiplicarlo y llevarlo a otro nivel en el futuro.
Lo que es evidente es que, en lugar de acercarse, el futbolista mexicano esta cada vez más lejos del mayor nivel competitivo del juego. Y así, para aspirar a algo más en la competencia internacional, solo podemos abrazarnos a un milagro.
X: @DavidFaitelson_
Comentarios
Publicar un comentario