Opinión #ArturoBrizio | 28-Marzo-2025
Mentoría
Arturo Brizio EN REFORMA
28 marzo 2025
Hablar de arbitraje en el medio periodístico se ha convertido en una obsesión. No hay partido en que no se refieran a la labor del silbante, como un detonante que va directamente al resultado.
En un deporte imperfecto por definición, como el futbol, en el cual las fases del juego son una concatenación de aciertos y errores, al único integrante al que no se le permite el yerro es al equipo arbitral, VAR incluido.
Esta seductora tentación lleva a juicios sumarios: hay crisis, son muy malos y en el carretón de los tiliches se llevan a mujeres y varones que dirigen los encuentros y por supuesto, a la dirigencia de este importante segmento del balompié.
Juan Manuel Herrero llegó a la Dirección de la Comisión de Árbitros en medio de un torbellino institucional.
Esta seductora tentación lleva a juicios sumarios: hay crisis, son muy malos y en el carretón de los tiliches se llevan a mujeres y varones que dirigen los encuentros y por supuesto, a la dirigencia de este importante segmento del balompié.
Juan Manuel Herrero llegó a la Dirección de la Comisión de Árbitros en medio de un torbellino institucional.
No engañó a nadie. Su origen es futbolístico, administrativo y académico. Nunca dijo ser un experto en la materia y fruto de decisiones que no pasan por su escritorio, como el despido del instructor, ha quedado en medio, a merced de la fuerza del huracán.
Hay cosas interesantes en el horizonte para los colegiados. Fruto quizá de su formación, ya que es Licenciado en Actuaría por la gloriosa Universidad Nacional Autónoma de México y Doctor en Demografía por la Universidad de Bruselas, Herrero busca instituir un sistema de enseñanza y acompañamiento denominado Mentoría.
En esta disciplina, el mentor se constituye como un guía o maestro que busca, desde su experiencia en la rama de que se trate, coadyuvar en el desarrollo del aprendiz.
Se trata, fundamentalmente, de que quien recibe el consejo, pueda encontrar la manera de, por sí mismo, explotar al máximo sus capacidades.
El mentor debe reunir una serie de virtudes o requisitos para, efectivamente, acompañar a su pupilo en el sinuoso camino del aprendizaje.
Tendrá que erigirse en modelo, ejemplo, apoyo y soporte para ganar en credibilidad.
En concreto, el plan de la Comisión consiste en entregar, desde el punto de vista docente, a un grupo de cuatro o cinco promisorios silbantes al patrocinio de un juez consagrado.
Particularmente, la idea me parece no solo acertada sino brillante. Solo que, por experiencia, me gustaría jugar al Abogado del Diablo.
La primera cuestión sería si todos los mentores serían poseedores del mismo nivel, conocimiento y capacidad para ejercer esa delicada misión.
Históricamente, los maestros en este difícil arte del silbato, buscan que el aspirante no arbitre como él, sino como hubiera querido, en su mejor sueño, arbitrar.
Otra pregunta que surge: ¿tendrá el alumno la humildad de incorporar el consejo a su bagaje cultural?
Sobran ejemplos de silbantes que, con una decena de partidos en Liga MX, miran por encima del hombro a los verdaderos estrellas de la profesión.
Por último, ¿cómo piensan y en cuánto tiempo medir el resultado?
Son reflexiones de alguien a quien el único motor que mueve es el amor al arbitraje. Por ello, solo me queda desear éxito a este proyecto de... Mentoría.
X: @arturobrizioc
Hay cosas interesantes en el horizonte para los colegiados. Fruto quizá de su formación, ya que es Licenciado en Actuaría por la gloriosa Universidad Nacional Autónoma de México y Doctor en Demografía por la Universidad de Bruselas, Herrero busca instituir un sistema de enseñanza y acompañamiento denominado Mentoría.
En esta disciplina, el mentor se constituye como un guía o maestro que busca, desde su experiencia en la rama de que se trate, coadyuvar en el desarrollo del aprendiz.
Se trata, fundamentalmente, de que quien recibe el consejo, pueda encontrar la manera de, por sí mismo, explotar al máximo sus capacidades.
El mentor debe reunir una serie de virtudes o requisitos para, efectivamente, acompañar a su pupilo en el sinuoso camino del aprendizaje.
Tendrá que erigirse en modelo, ejemplo, apoyo y soporte para ganar en credibilidad.
En concreto, el plan de la Comisión consiste en entregar, desde el punto de vista docente, a un grupo de cuatro o cinco promisorios silbantes al patrocinio de un juez consagrado.
Particularmente, la idea me parece no solo acertada sino brillante. Solo que, por experiencia, me gustaría jugar al Abogado del Diablo.
La primera cuestión sería si todos los mentores serían poseedores del mismo nivel, conocimiento y capacidad para ejercer esa delicada misión.
Históricamente, los maestros en este difícil arte del silbato, buscan que el aspirante no arbitre como él, sino como hubiera querido, en su mejor sueño, arbitrar.
Otra pregunta que surge: ¿tendrá el alumno la humildad de incorporar el consejo a su bagaje cultural?
Sobran ejemplos de silbantes que, con una decena de partidos en Liga MX, miran por encima del hombro a los verdaderos estrellas de la profesión.
Por último, ¿cómo piensan y en cuánto tiempo medir el resultado?
Son reflexiones de alguien a quien el único motor que mueve es el amor al arbitraje. Por ello, solo me queda desear éxito a este proyecto de... Mentoría.
X: @arturobrizioc
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