Opinión #DavidFaitelson | 22-Mayo-2026
Efraín...
David Faitelson EN REFORMA
22 mayo 2026
La Final es suya. Se ha apoderado de la narrativa. Lo que él dice termina siendo la noticia más importante. Lo que él expresa, a través de su lenguaje corporal, también parece imponerse en la mente de todos.
Camina erguido, sonríe, provoca y genera la conversación. A veces, evoca a Aristóteles o al propio Jesús Cristo. Y asegura que, cuando se trata de sus conferencias, todo termina siendo "cine".
Para seguir en su mismo "tono", en la Biblia, Efraín es el hijo menor José y Asenat. Su nombre significa: "Doblemente fructífero".
El entrenador de Pumas es una de las grandes razones por las cuales el futbol mexicano suspira en el final de su campeonato. No sólo es un técnico mexicano de 38 años que ha sido preparado en el futbol europeo, también es un tipo que derrocha personalidad y que parece poseer "las armas" suficientes para "pelear" en un ecosistema donde el "acento sudamericano" suele seducir a todos.
Para seguir en su mismo "tono", en la Biblia, Efraín es el hijo menor José y Asenat. Su nombre significa: "Doblemente fructífero".
El entrenador de Pumas es una de las grandes razones por las cuales el futbol mexicano suspira en el final de su campeonato. No sólo es un técnico mexicano de 38 años que ha sido preparado en el futbol europeo, también es un tipo que derrocha personalidad y que parece poseer "las armas" suficientes para "pelear" en un ecosistema donde el "acento sudamericano" suele seducir a todos.
Efraín Juárez es el presente y el futuro de un entrenador mexicano que se ha rezagado en el tiempo, de un entrenador mexicano señalado de estar atrasado en conocimiento y en métodos, de un entrenador mexicano que ha sido acusado de vivir en una "zona de confort" y de un entrenador mexicano que recibe pocas oportunidades en su propio futbol. Efraín es la esperanza por un cambio.
Lo que ha logrado en este Pumas que, el domingo buscará romper un ayuno de 15 años, es remarcable. Y quizá más por cómo se fueron dando las cosas.
En febrero, en víspera del "Día del Amor y la Amistad", Pumas encontró la manera de volver de un 0-2 en la cancha del Estadio Cuauhtémoc. A medio tiempo, en el palco reservado al equipo visitante, Antonio Sancho, el director deportivo del club, tenía ya listo un breve texto en su whatsapp dirigido al número de Guillermo Vázquez Hijo. "¿Estas listo?... Va a ocurrir". El gol del brasileño Juninho a tres minutos de final, bloqueó el dedo de Sancho y generó un salto descomunal de Efraín en la banca de Pumas. Había sobrevivido. Y no sólo eso, había encontrado también un camino para mostrar que él podía sacarle más y más a este grupo de futbolistas.
Pumas comenzó el año bajo la misma "cantaleta" de los últimos torneos. No tiene el dinero para competir en nóminas con clubes como América, Rayados, Tigres, Cruz Azul y Toluca, además no ha podido revitalizar a sus fuerzas básicas, que durante la mayor parte de su historia fueron el símbolo de la institución.
Efraín y su gente encontraron la manera en la cual hacer rendir el mucho o poco dinero que había en el club. Y buscaron estadísticas, momentos, situaciones y aparecieron nombres que, a simple vista, no parecían una solución. ¿Quién es Alan Medina? ¿Qué más puede entregarnos Jordan Carrillo? ¿En serio hablamos de Antuna? Por favor, en Tigres "vegetó" y por algo Cruz Azul se deshizo de él. ¿Quién es Robert Morales si Mohamed lo tiene arrumbado en Toluca? ¿Juninho? El brasileño no "pegó" en Flamengo y sus mejores días se quedaron en la Liga de Azerbaijan.
Dónde nadie era capaz de ver una solución, Efraín encontró una oportunidad. Habló con los futbolistas, los motivó, los hizo bajar de peso, se interiorizó en su cabezas y los convenció de que Pumas era un buen sitio para enderezar sus carreras.
¿Dónde está el cambio que ha colocado a Jordan Carrillo como una estrella del futbol mexicano, donde esta la clave?, le preguntó mi colega Alejandro de la Rosa al futbolista que pertenece al Santos. La respuesta no se hizo esperar.
Efraín me enseñó que había otro camino. Yo, simplemente, lo tomé...
Y no sólo se trato de jugadores, inteligentemente, Efraín entiende que Pumas no es nada sin su gente, su estadio, su presión desde la tribuna, su "Goya" y su "cómo no te voy a querer...". Y entonces, él y sus jugadores se arroparon en ellos. Les dio lo que cualquier aficionado de Pumas exige como mínimo: garra, entrega y sacrificio al máximo.
Sin dinero para competir ante los "grandes", sin las fuerzas básicas que se han atorado en el proceso, Efraín encontró soluciones para poner a Pumas en el sitio que sus aficionados quieren estar.
Y es que, más que en el papel de Efraín, él se ha convertido en todo un "Moisés" para Pumas, en el hombre que ha sido capaz, 15 años después, de mostrar "la tierra prometida"...
X: @DavidFaitelson_
Lo que ha logrado en este Pumas que, el domingo buscará romper un ayuno de 15 años, es remarcable. Y quizá más por cómo se fueron dando las cosas.
En febrero, en víspera del "Día del Amor y la Amistad", Pumas encontró la manera de volver de un 0-2 en la cancha del Estadio Cuauhtémoc. A medio tiempo, en el palco reservado al equipo visitante, Antonio Sancho, el director deportivo del club, tenía ya listo un breve texto en su whatsapp dirigido al número de Guillermo Vázquez Hijo. "¿Estas listo?... Va a ocurrir". El gol del brasileño Juninho a tres minutos de final, bloqueó el dedo de Sancho y generó un salto descomunal de Efraín en la banca de Pumas. Había sobrevivido. Y no sólo eso, había encontrado también un camino para mostrar que él podía sacarle más y más a este grupo de futbolistas.
Pumas comenzó el año bajo la misma "cantaleta" de los últimos torneos. No tiene el dinero para competir en nóminas con clubes como América, Rayados, Tigres, Cruz Azul y Toluca, además no ha podido revitalizar a sus fuerzas básicas, que durante la mayor parte de su historia fueron el símbolo de la institución.
Efraín y su gente encontraron la manera en la cual hacer rendir el mucho o poco dinero que había en el club. Y buscaron estadísticas, momentos, situaciones y aparecieron nombres que, a simple vista, no parecían una solución. ¿Quién es Alan Medina? ¿Qué más puede entregarnos Jordan Carrillo? ¿En serio hablamos de Antuna? Por favor, en Tigres "vegetó" y por algo Cruz Azul se deshizo de él. ¿Quién es Robert Morales si Mohamed lo tiene arrumbado en Toluca? ¿Juninho? El brasileño no "pegó" en Flamengo y sus mejores días se quedaron en la Liga de Azerbaijan.
Dónde nadie era capaz de ver una solución, Efraín encontró una oportunidad. Habló con los futbolistas, los motivó, los hizo bajar de peso, se interiorizó en su cabezas y los convenció de que Pumas era un buen sitio para enderezar sus carreras.
¿Dónde está el cambio que ha colocado a Jordan Carrillo como una estrella del futbol mexicano, donde esta la clave?, le preguntó mi colega Alejandro de la Rosa al futbolista que pertenece al Santos. La respuesta no se hizo esperar.
Efraín me enseñó que había otro camino. Yo, simplemente, lo tomé...
Y no sólo se trato de jugadores, inteligentemente, Efraín entiende que Pumas no es nada sin su gente, su estadio, su presión desde la tribuna, su "Goya" y su "cómo no te voy a querer...". Y entonces, él y sus jugadores se arroparon en ellos. Les dio lo que cualquier aficionado de Pumas exige como mínimo: garra, entrega y sacrificio al máximo.
Sin dinero para competir ante los "grandes", sin las fuerzas básicas que se han atorado en el proceso, Efraín encontró soluciones para poner a Pumas en el sitio que sus aficionados quieren estar.
Y es que, más que en el papel de Efraín, él se ha convertido en todo un "Moisés" para Pumas, en el hombre que ha sido capaz, 15 años después, de mostrar "la tierra prometida"...
X: @DavidFaitelson_
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